Saúl “Canelo” Álvarez volvió a lo más alto del boxeo mundial este sábado en la ANB Arena de Riad, Arabia Saudita, al vencer por decisión unánime al cubano William Scull y recuperar el cinturón de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), consolidándose nuevamente como campeón indiscutible del peso supermediano (168 libras).
Con puntuaciones de 115-113, 116-112 y 119-109, el mexicano (63-2-2, 39 KO) se impuso en una pelea táctica y de bajo intercambio, donde, a pesar de lanzar menos golpes (152 contra 293 de Scull), mostró mayor efectividad y estrategia, especialmente con sus impactos al cuerpo. Sin embargo, esta fue la pelea de 12 asaltos con menor número de golpes combinados en sus 40 años de registros.
“Vinieron solo a sobrevivir. Por eso no me gusta pelear con ese tipo de peleadores”, dijo Álvarez tras el combate, en referencia al estilo evasivo del cubano. A pesar de ello, el tapatío logró conectar su mayor cantidad de golpes (10) en el último round, dejando claro su dominio en el tramo final.
Con esta victoria, Canelo se convirtió en el primer boxeador en la era de los cuatro organismos en ser campeón indiscutible dos veces en la misma división. Había sido despojado del título FIB en 2024 por negarse a enfrentar a Scull, quien posteriormente lo ganó venciendo a Vladimir Shishkin. Sin embargo, no pudo retenerlo en su primera defensa.
La noche no solo consolidó el legado del mexicano, sino que también encendió la mecha para su siguiente reto: el invicto Terence Crawford (41-0, 31 KO), quien subió al ring tras la pelea por invitación de Turki Alalshikh para oficializar el esperado enfrentamiento que se llevará a cabo el próximo 12 de septiembre en el Allegiant Stadium de Las Vegas.
Crawford, actual campeón indiscutible en peso wélter, será un rival de alta exigencia y un verdadero espectáculo para los fanáticos del boxeo, quienes ya anticipan una pelea más cerrada y emocionante que la vivida en Riad.















