El tratado establece que México debe entregar 2.185 millones de m³ del río Bravo en ciclos quinquenales, mientras que EE.UU. envía 1.850 millones de m³ anuales desde el río Colorado. Sin embargo, según la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), México solo ha transferido 600 millones de m³ en el actual periodo, que culmina en octubre de 2025.
Trump advirtió: “Aseguraré que México no perjudique a nuestros agricultores. Habrá consecuencias, como aranceles o sanciones, hasta que cumplan”. La CILA atribuye el retraso a la sequía en Chihuahua, que ha reducido al 21% y 12% las capacidades de las presas Amistad y Falcón, claves para el tratado.
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió en X que ya se presentó una propuesta a EE.UU. con “acciones de corto plazo” y aseguró que México ha cumplido “en la medida de lo posible”. Recordó que en 2023 ambos países acordaron flexibilizar las entregas, pero Trump ahora revive la presión.
El tema ya generó fricciones en marzo, cuando EE.UU. negó a Tijuana agua del río Colorado. Autoridades texanas, como el gobernador Greg Abbott y el senador Ted Cruz, respaldan las amenazas de Trump, alegando pérdidas de $993 millones anuales para la agricultura local.
Stephen Mumme, especialista de la Universidad Estatal de Colorado, señaló que esta es la segunda vez desde 1997 que se acumula una deuda hídrica. Gabriel Eckstein, de Texas A&M, advirtió que, sin lluvias excepcionales, la escasez será “la nueva realidad”. Mientras, México iniciaría el próximo ciclo en octubre con una deuda récord de 3.705 millones de m³.















