El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, rechazó tajantemente que exista una persecución política contra el exgobernador Silvano Aureoles Conejo, como lo han señalado algunos de sus aliados.
En conferencia de prensa, Ramírez Bedolla confirmó que existe una ficha roja emitida por la Interpol en contra del exmandatario perredista y varios de sus colaboradores, por su presunta implicación en delitos relacionados con el desvío de recursos públicos.
“El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, ya aclaró que Silvano Aureoles es considerado prófugo de la justicia. No se trata de un asunto político, sino de un proceso judicial respaldado por pruebas”, afirmó.
El mandatario estatal también se refirió al caso del exsecretario de Finanzas, Carlos Maldonado, quien actualmente permanece en prisión. Aunque recientemente obtuvo un amparo, Ramírez Bedolla minimizó su relevancia al calificarlo como “un amparo patito”, es decir, un recurso legal que no garantiza su liberación ni modifica su situación jurídica.
“Ese amparo solo busca permitir comunicación con el exterior, pero no significa en absoluto su libertad. Algunos medios han confundido esto, generando expectativas equivocadas”, puntualizó.
El gobernador destacó que la próxima audiencia clave del caso se celebrará el 7 de junio, por lo que, al menos hasta entonces, los cuatro exfuncionarios detenidos seguirán privados de su libertad. Además, informó que continúan giradas las fichas rojas de búsqueda internacional contra los demás implicados, incluido el propio Silvano Aureoles.
Este pronunciamiento ocurre en un contexto de creciente polarización política en Michoacán. Mientras sus allegados insisten en que las acusaciones son una vendetta política, Ramírez Bedolla reafirmó su respaldo al trabajo de la Fiscalía General de la República (FGR).
“Las fichas rojas no se emiten por capricho, se emiten con base en pruebas sólidas. La justicia está actuando”, concluyó.















