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Hungría criminaliza las marchas LGBTQ+: participar será motivo de multa y vigilancia

El Parlamento húngaro aprobó una ley que prohíbe las marchas del Orgullo y otros eventos LGBTQ+, bajo el argumento de “proteger a la infancia"

La lucha por los derechos de la comunidad LGBTQ+ recibió un duro golpe en Hungría, luego de que el Parlamento aprobara una polémica ley que prohíbe expresamente la realización de marchas del Orgullo y otros eventos relacionados con la diversidad sexual, bajo el argumento de “proteger a la infancia”.

Con 136 votos a favor y 27 en contra, la mayoría parlamentaria del partido Fidesz, liderado por el primer ministro Viktor Orban, avaló la nueva legislación que modifica la ley sobre libertad de reunión y considera delito la celebración o asistencia a actos que “violen la legislación de protección infantil”, aprobada en 2021.

Dicha normativa también prohíbe representar o promover la homosexualidad y el cambio de sexo entre menores de 18 años.

Además, las autoridades húngaras tendrán facultades para utilizar tecnología de reconocimiento facial con el fin de identificar a las personas que participen en estos eventos, lo que ha generado fuertes críticas por parte de activistas y defensores de derechos humanos.

Para el Parlamento, esta medida busca “garantizar el derecho de niñas y niños a un desarrollo físico, mental y moral adecuado”. Sin embargo, diversos sectores califican esta acción como un retroceso en derechos civiles y una muestra del creciente autoritarismo del gobierno de Orban.

El alcalde liberal de Budapest expresó su rechazo a la ley, mientras que legisladores del partido opositor Momentum protestaron durante la votación, encendiendo bengalas de humo y colocando imágenes manipuladas de Orban y el presidente ruso Vladimir Putin besándose, como forma de crítica.

A pesar de la prohibición, los organizadores del desfile del Orgullo, previsto para el próximo 28 de junio, anunciaron que planean llevar a cabo la marcha, calificando la nueva legislación como “un paso más en la fascistización de la sociedad”.

Aunque Hungría no tiene poder para vetar la medida por sí sola, esta postura refuerza el aislamiento del país frente a las decisiones comunitarias.

Las nuevas restricciones se suman a una serie de acciones del gobierno de Orban contra medios independientes, ONG y minorías, mientras se prepara para enfrentar un nuevo desafío político de cara a las elecciones de 2026.