El vino, una bebida legendaria con más de ocho mil años de historia, ha sido considerado por mucho tiempo un lujo exclusivo de ciertas regiones del mundo. Durante años, se creyó que solo los viñedos ubicados en la franja internacional de la vid, entre las latitudes 50 y 30 grados norte y sur de la línea ecuatorial, podían producir los mejores vinos.
Sin embargo, México ha demostrado que, con su clima y su suelo adecuados, es posible competir y sobresalir en esta industria.
Es así como el estado de Baja California se ha consolidado como la principal región vinícola del país, famosa por su Valle de Guadalupe, donde se encuentran cerca de 400 marcas de vino.
Otros estados, como Aguascalientes, Chihuahua, Coahuila, Guanajuato, Querétaro y Zacatecas, también han ido ganando terreno en la vitivinicultura, con viñedos que producen vinos de calidad internacional.
Clima y suelo ideales
Independientemente de su ubicación fuera de la franja tradicional de viñedos, México tiene zonas con climas meridionales, amaneceres y anocheceres frescos, pero con días soleados que favorece la calidad de los vinos.
La historia del vino mexicano comenzó con los conquistadores, quienes, al encontrar vides silvestres, vieron la posibilidad de crear viñedos para producir vino.
Desde la Ciudad de México hasta Baja California y Sonora, los viñedos comenzaron a proliferar. A lo largo de los siglos, la producción creció tanto que México dejó de depender de las importaciones, lo que generó la oposición de los productores españoles, quienes intentaron frenar la viticultura en la Nueva España.
No obstante, las congregaciones religiosas continuaron con la producción de vino para consumo propio, hasta que en 1597 Don Lorenzo García fundó la primera empresa vitivinícola del continente americano, Casa Madero, en Coahuila.
En la actualidad, el vino mexicano ha alcanzado un nuevo nivel de reconocimiento. Desde Baja California hasta Guanajuato, los viñedos mexicanos han encontrado un mercado creciente y una base de consumidores más interesados en vinos locales. Aguascalientes, con su clima semiseco, se ha sumado a la ruta vitivinícola, mientras que Chihuahua, que abandonó la producción por casi 70 años, ha vuelto a la escena con una sólida oferta vinícola.
Guanajuato también ha sorprendido con su vinícola Cuna de Tierra en Dolores Hidalgo, donde la producción de vino ha ganado relevancia en los últimos años.
Mitos y realidades sobre el vino
Antes de disfrutar de una copa de vino mexicano, es importante desmontar algunos mitos que han persistido a lo largo del tiempo:
- Mito: El color del vino es un símbolo de calidad.
Realidad: falso, la tonalidad depende de la cantidad de pigmentos que contiene. - Mito: El vino causa resacas terribles.
Realidad: falso, las resacas dependen de la cantidad de alcohol consumido, no del tipo de bebida. - Mito: El vino provoca aumento de peso
Realidad: Con moderación, el vino no debería provocar esto, ya que una copa tiene entre 75 y 150 calorías.
















