Durante la conferencia mañanera, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reconoció un incremento en la participación de ciudadanos estadounidenses en delitos relacionados con el crimen organizado dentro del país.
De acuerdo con datos oficiales, en la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador se detuvo a un promedio de 1.1 estadounidenses al día por este tipo de delitos, mientras que en lo que va de su gobierno la cifra ha aumentado a tres personas diarias.
Sheinbaum destacó que el problema del crimen organizado no es exclusivo de México, sino que también existe en Estados Unidos. “Si no, ¿quién distribuiría el fentanilo en las ciudades de Estados Unidos?” cuestionó, subrayando que el tráfico de drogas es un fenómeno binacional que requiere acción conjunta.
La mandataria también mencionó la preocupación por el tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México, y citó como ejemplo la reciente detención de un ciudadano estadounidense con orden de extradición a su país de origen.
A pesar del creciente número de detenciones, solo existen cuatro carpetas de investigación en la Fiscalía General de la República (FGR) relacionadas con estos casos, lo que ha generado interrogantes sobre el seguimiento judicial de los arrestos. Sheinbaum explicó que la apertura de expedientes depende del tipo de delito y de si es competencia de la FGR o de las fiscalías estatales.
Finalmente, la presidenta enfatizó la necesidad de una coordinación más efectiva entre ambos países, no solo para frenar el flujo de drogas hacia el norte, sino también para controlar el tráfico de armas hacia el sur.
“No solo hay que actuar en México para evitar el tráfico de drogas, sino que Estados Unidos también debe hacer su trabajo en su territorio”, concluyó.















