En un hecho que pone en serio duda la continuidad de Zelenzskyy en el marco del conflicto entre Rusia y Ucrania, el expresidente estadounidense Donald Trump anunció que mantuvo una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin, y que ambos acordaron iniciar negociaciones para lograr un alto al fuego. Sin embargo, las condiciones planteadas por el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, que incluyen la cesión de territorio ucraniano y la renuncia a la membresía de la OTAN, han generado preocupación en Kiev y entre los aliados europeos.
Trump reveló en una publicación en su red social TruthSocial que sostuvo una “llamada larga y altamente productiva” con Putin, en la que acordaron que sus respectivos equipos comenzaran las negociaciones de inmediato. Además, ambos líderes se comprometieron a visitar mutuamente sus países, lo que marcaría la primera visita de un presidente estadounidense a Rusia desde 2009 y la primera de Putin a EE.UU. desde 2015. “Ambos queremos detener los millones de muertes en la guerra entre Rusia y Ucrania”, escribió Trump, destacando que Putin incluso utilizó su lema de campaña: “Sentido común”.

El Kremlin confirmó la llamada y las invitaciones mutuas, reiterando la postura maximalista de Moscú. Putin subrayó la necesidad de “eliminar las causas profundas del conflicto” y alcanzar un acuerdo a largo plazo mediante negociaciones pacíficas. Por su parte, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, expresó su apoyo público a las conversaciones, afirmando que mantuvo una charla “significativa” con Trump y que “nadie quiere la paz más que Ucrania”.
No obstante, las declaraciones de Hegseth en Bruselas han causado alarma. El secretario de Defensa afirmó que es “irreal” esperar que Ucrania recupere todo el territorio ocupado por Rusia desde 2014, incluyendo Crimea y partes del Donbas. Además, descartó la posibilidad de que Ucrania ingrese a la OTAN, sugiriendo que la paz debería garantizarse con tropas europeas y no estadounidenses. Estas declaraciones han sido interpretadas como una concesión prematura a las demandas rusas, lo que podría alentar a Moscú a exigir más en las negociaciones.
Europa, por su parte, ha expresado su preocupación por ser excluida de las conversaciones. Funcionarios europeos han insistido en que cualquier acuerdo duradero debe incluir la participación directa de los países europeos, ya que son ellos quienes podrían asumir la responsabilidad de garantizar la seguridad de Ucrania en caso de un alto al fuego. “No habrá una paz justa y duradera en Ucrania sin la participación de Europa”, declaró el ministro de Relaciones Exteriores francés, Jean Noël-Barrot.
El anuncio de Trump se produce en un contexto de creciente presión militar rusa en el terreno y demandas de Moscú para que Ucrania adopte un estatus neutral y se desmilitarice. Aunque Zelenskyy ha sugerido que Ucrania está revisando un acuerdo de cooperación económica y de seguridad con EE.UU., muchos expertos dudan de que se haya logrado un avance diplomático significativo.















