El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, destacó la relevancia de la integración comercial entre México y Estados Unidos para evitar una posible guerra comercial derivada de la imposición de aranceles del 25%.
Durante la conferencia matutina del día de hoy, Ebrard señaló que la competitividad de la economía estadounidense depende en gran medida del ecosistema industrial compartido con México.
Agregó que en los próximos días mantendrá comunicación con el secretario de Comercio de Estados Unidos, así como con la Oficina del Representante de Comercio de EE.UU. (USTR), para fijar una reunión donde se expondrán los beneficios de la integración económica. }
“El punto medular aquí es la competitividad de la economía de los Estados Unidos, que depende en buena medida de las plantas y el complejo industrial en México”, afirmó el funcionario.
Edomex a la cabeza
Como ejemplo, mencionó que según le explicó el CEO de Ford, la planta más productiva de la compañía a nivel mundial se encuentra en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, donde se fabrica el Ford Mustang, un modelo que compite en mercados de alto nivel como Noruega, Suecia, Dinamarca y Alemania. La segunda planta más eficiente de Ford está ubicada en Hermosillo, Sonora, lo que refleja el alto nivel de integración y producción del sector automotriz mexicano.
Además del sector automotriz, Ebrard resaltó la creciente participación de México en la fabricación de componentes aeronáuticos.
“Antes fabricábamos una puerta, ahora hacemos la turbina de los aviones, y el próximo año estaremos produciendo aleaciones complejas con titanio y otros minerales de alta tecnología”, dijo.
Por ello, desarticular esta integración no solo elevaría los costos de producción, sino que reduciría la competitividad de Norteamérica frente a otras potencias como China. “Si tú separas eso, te va a subir el costo y vas a perder competitividad”, advirtió.
En este sentido, Ebrard aseguró que defenderá la integración comercial entre México, Estados Unidos y Canadá como un asunto de interés estratégico para ambas naciones.
“Voy a presentar estos argumentos en nombre de las empresas y de los millones de trabajadores que dependen de esta relación en ambos países”, finalizó.















