El Partido Acción Nacional (PAN) son herederos de una terrible tradición de traiciones a la patria, todas haciendo el uso de la violencia. Por eso a nadie sorprendió que las y los PANistas llamen a agredir e incluso llegar a asesinar a quienes apoyen la Reforma al Poder Judicial.
Primero fue María de Jesús Díaz Marmolejo, legisladora PANista en Aguascalientes, quien propuso linchar y “agarrar a chingadazos” a los legisladores y a las legisladoras que voten a favor de la Reforma Judicial; sin importar que con su llamado incluso se esté cometiendo violencia política en razón de género contra las legisladoras mujeres.
Luego salió a secundarla la coordinadora del PAN en el Senado, Guadalupe Murguía, justificó a la violentadora Díaz Marmolejo, asegurando que así se habla en su estado.
Ella habla así, y cuando esto sucede, hay quienes les resulta extraño, pero ella habla así, y tan es así que en Aguascalientes de donde es, pues la conocen perfectamente y es su forma natural de expresarse”, argumentó Murguía.
“Linchar”, se puede leer en Google, quiere decir literalmente: “Ejecutar sin proceso y tumultuariamente…”, es decir que lo que las PANistas sugieren es que a todas aquellas y todos aquellos que impulsen la Reforma al Poder Judicial, los quieren ver muertos y muertas en manos de la muchedumbre de derecha conservadora.
Al parecer las representantes del PAN no solo no quieren una Reforma al Poder Judicial, desean regresar a la época medieval, cuando para impartir justicia se linchaban a las personas, sin tener derecho a un proceso justo.

















