Por unanimidad, la bancada de Morena designó a Gerardo Fernández Noroña como próximo presidente de la Mesa Directiva del Senado. El PAN, único sobreviviente de la oposición, puso el grito en el cielo.
La más eufórica fue como siempre Lilly Téllez, quien al ver que podría quedar fuera del Senado, busca llamar la atención de cualquier fuerza política incauta, que decida aventarle un hueso.
Yo lo voy a tener en la mira y le voy a hacer la vida de cuadritos… que se preparé porque no la va a tener fácil”, amenazó Téllez.
La ex conductora de noticias y protagonista de montajes como el de la niña Paulette, se quejó de vulgaridad por parte de Noroña, para luego ella ser vulgar y llamarlo “chango”, “pandillero”, “hablador” y otros descalificativos.
No olvidemos que fue ella quien llamó “changoleón” a Noroña en plena sesión del Senado, haciendo con esto un patético ejercicio del insulto clasista. Téllez se aferra con estridencia al poder político, porque el mediático ya no lo posee y el económico se le va de las manos. A ver quién cae en su trampa.















