La ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos París 2024 dejó al mundo entero en shock. Y aunque la mayoría de las reacciones fueron positivas, hubo quienes se ofendieron sobre todo por un performance drag.
Muchos confundieron o especularon que se trató de una recreación drag de la pintura “La Última Cena” de Leonardo Da Vinci, sobre un pasaje bíblico protagonizado por Jesús y los apóstoles.
Sin embargo Thomas Jolly, director artístico de la ceremonia, aclaró la confusión. En realidad la referencia para el momento drag tiene más que ver con la pintura “Festín de todos los dioses”, del pintor flamenco Jan van Bijlert del año 1635.
¿’La Última Cena’? No fue mi inspiración. La idea era más bien hacer un gran festival pagano, conectado con los dioses del Olimpo… Olympus… Olimpismo”, explicó Jolly.
Y aunque la aclaración es útil, la confusión y ofensa por parte de algunos sectores más conservadores, reafirman que aún existe mucha ignorancia sobre el arte, el drag, la diversidad y otros temas que nos indican la necesidad de seguir promoviendo la inclusión y el respeto al ejercicio de las libertades.
Anne Descamps, portavoz de los organizadores de París 2024, recordó que el objetivo de la ceremonia es promover la tolerancia a la diversidad, en todos los sentidos.
Claramente, nunca hubo la intención de mostrar falta de respeto a ningún grupo religioso. Al contrario, realmente intentamos celebrar la tolerancia comunitaria. Al observar el resultado de las encuestas, creemos que este objetivo se logró. Si la gente se ha sentido ofendida, por supuesto, lo lamentamos mucho, mucho”, finalizó.















