Claudia Sheinbaum Pardo, candidata de Morena a la Presidencia de México, inició su campaña en el emblemático Zócalo de la Ciudad de México, prometiendo un gobierno que resista cualquier sometimiento a los poderes económicos, políticos o extranjeros. En un evento cargado de simbolismo para la izquierda y el obradorismo, Sheinbaum delineó una ruta de gobierno que promete seguir los principios de la Cuarta Transformación, enfatizando la cooperación, pero no el injerencismo, con el gobierno de Estados Unidos.
Entre las propuestas más destacadas de Sheinbaum se encuentra una reforma electoral profunda, incluyendo su compromiso de someterse a la revocación de mandato, realizar consultas populares y reducir los costos del Instituto Nacional Electoral (INE) y del Tribunal Electoral. Además, anunció su intención de presentar una reforma para prohibir la reelección en todos los cargos públicos, reviviendo la histórica consigna de “sufragio efectivo, no reelección” de la Constitución de 1917.
Una propuesta para no reelegir ningún cargo de elección popular a partir del 2030 también destacó entre los 100 compromisos.
Sheinbaum también reafirmó su compromiso con la Austeridad Republicana, la independencia del Banco de México, y una firme persecución de la evasión fiscal. Prometió mantener estables los precios de los combustibles y las tarifas eléctricas, evitando así los temidos “gasolinazos”.
Durante su campaña, la exjefa de Gobierno de la Ciudad de México se comprometió a luchar por la aprobación de las reformas constitucionales presentadas por el actual presidente, asegurando la pensión universal para adultos mayores y el apoyo a personas con discapacidad. Además, destacó la importancia de la educación, prometiendo becas universales para estudiantes de primaria y secundaria públicas, y un incremento en las becas para estudiantes de educación media superior pública.
Sheinbaum no se detuvo ahí, prometiendo una República humanista y científica, con un enfoque en la salud preventiva en las escuelas primarias públicas, la consolidación de los programas de estudio en la educación media superior y el fortalecimiento de las universidades públicas.
La candidata de Morena concluyó su discurso inaugural con el compromiso de mejorar la atención y el abasto de medicamentos, implementar programas de salud especial para madres embarazadas, y lanzar un ambicioso programa nacional para la salud mental.













