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Militares israelíes invaden escuelas de Chiapas; comunidades exigen su salida inmediata

Exsoldados del ejército israelí perpetradores de genocidio ingresan a escuelas indígenas en territorio chiapaneco sin autorización conocida ni consentimiento de las familias afectadas.

Habitantes de la región de Los Altos de Chiapas alzaron la voz para denunciar la irrupción de antiguos integrantes de las fuerzas armadas israelíes en planteles educativos de comunidades indígenas ubicadas en San Cristóbal de las Casas, Zinacantán y Chamula. Estas incursiones se realizan bajo el nombre de “misiones Yotam” y “Héroes por la Vida”, presentadas públicamente como acciones de carácter humanitario.

El 12 de junio, residentes de Zinacantán alertaron que sujetos identificados como exsoldados israelíes penetraban en las aulas con el pretexto de impartir clases de inglés y realizar labores de pintura en los edificios escolares.

La pesquisa del periodista Hermann Bellinghausen, difundida en el diario La Jornada, confirmó la presencia reciente de jóvenes originarios de Israel en estas comunidades. Si bien las organizaciones que los respaldan describen sus tareas como asistencia humanitaria, los pobladores y colectivos locales expresan su rechazo a que individuos con entrenamiento castrense interactúen en espacios educativos con sus hijos sin que las familias hayan recibido información adecuada ni otorgado su anuencia.

Las comunidades reclaman claridad total: ¿quién concedió el permiso para su entrada, cuáles son las actividades precisas que desarrollan y bajo qué vigilancia actúan dentro de las escuelas donde estudian sus hijos?

¿Quién franqueó las puertas de los planteles indígenas a exmilitares israelíes sin consultar a los padres de familia?, señala la investigación publicada en el diario La Jornada.

Al exponer sus postulados en una lista de 24 puntos que definen su identidad reformista y pentecostal —la cual considera inválida a la Iglesia católica romana—, la Iglesia de Dios del Judaísmo del Nuevo Testamento, con notable arraigo en Chiapas, especifica: “Creemos que Israel será completamente restaurado, que su tierra (o heredad) le será devuelta como nación (cumplido en 1948).

“Asimismo, el remanente de Israel —quienes acepten a Jesús como su salvador— alcanzará la salvación eterna antes del retorno de Jesús (Zacarías 12:10; 13:1). Además, no aceptamos la ‘teología del reemplazo’ en relación con Israel. Las Escrituras nos indican que somos ‘coherederos’ junto a ellos (Efesios 3:1-7; Gálatas 3:26-29; 6:15,16)”.

En síntesis, afirman creer “en una religión eterna instaurada por Dios”, lo que facilita la convergencia contemporánea entre el judaísmo y cierta vertiente cristiana que, aunque destaca el nombre y la santidad de Jesucristo, edifica su estructura moral sobre el Antiguo Testamento. Esto conduce a la adopción dogmática y práctica de preceptos judaicos incompatibles con el catolicismo y otras iglesias reformistas, transformándose en una prolongación del judaísmo, que desde hace siglos abandonó el proselitismo.

Los días 5 y 6 de mayo de 2026, distintos “amigos de Israel” conmemoraron en Tuxtla Gutiérrez el 70 aniversario de su “independencia”. Según Enlace Judío, junto a Beny Zlochisty, presidente del Consejo Sionista en México, asistieron el Proyecto Nehemías, el Patronato Amigos de Israel, la Embajada Cristiana Internacional Jerusalén, el director del Día Nacional de la Oración por México, la iglesia Vida Nueva para el Mundo, el respetable sínodo de la Iglesia Presbiteriana en Chiapas, la Alianza Evangélica de Guatemala, la Liga Guatemala-Israel del Congreso guatemalteco, Yosef Garmon (rabino de la Comunidad Judía en Guatemala) y el pastor Jesús Verástegui, de las iglesias pentecostales en Estados Unidos.

El sionismo cristiano, corriente teológica que interpreta el respaldo a Israel como requisito para el segundo advenimiento de Cristo, se ha transformado en el instrumento más efectivo de Tel Aviv para incidir en la política latinoamericana. Así lo reportó el medio La Sexta tras el desfile por el Día de la Biblia en Tegucigalpa, Honduras, el 27 de septiembre pasado: “la expansión del sionismo cristiano en América Latina no constituye un fenómeno espontáneo ni exclusivamente religioso. Conforme a los investigadores Manoela Carpenedo y Paul Freston, en regiones de África y América Latina, los movimientos evangélicos ‘están adaptando el sionismo cristiano para ajustarlo a diversas aspiraciones nacionales e imaginando la redención nacional a través del activismo pro-Israel’. El auge de los evangélicos en América Latina ha sido vertiginoso”.

De acuerdo con el Pew Research Center, ya en 2014 el 19 por ciento de la población latinoamericana se identificaba como evangélica, frente al 4 por ciento en 1970. En Guatemala y Honduras los evangélicos representan cerca del 40 por ciento de la población. “Este crecimiento demográfico coincidió con intereses geopolíticos estratégicos originados en Estados Unidos e Israel, que hallaron en el movimiento evangélico un vehículo para avanzar en objetivos políticos, económicos y diplomáticos. La ‘diplomacia de la fe’ israelí ha sido especialmente eficaz en Centroamérica”, y se ha acelerado en los últimos tres años.

Chiapas figura entre las entidades donde el evangelismo y el pentecostalismo tienen mayor difusión. Según datos del Inegi, la población católica representa el 53 por ciento, mientras la cristiana no católica alcanza el 32; la primera es la más baja del país y la segunda la más elevada (cuya media nacional es del 11 por ciento). En Los Altos llega a cerca del 40 por ciento y es mayoritaria en algunos municipios indígenas. Se han documentado más de 400 denominaciones con su respectiva red de templos, ciertamente no todas prosionistas, pero en general permeables a la doctrina bíblica precristiana.

Con este panorama, se ha registrado una presencia creciente de jóvenes israelíes en “misiones de paz” o “por la vida” en San Cristóbal de Las Casas y municipios aledaños, como Zinacantán y Chamula: las misiones Yotam. Algunos pastores evangélicos prosionistas fungen como sus anfitriones en escuelas y comunidades originarias. En redes sociales, pobladores del municipio tsotsil de Zinacantán denunciaron el 12 de junio: “soldados israelíes, que se autodenominan Héroes por la Vida, en este momento están en las aulas con nuestros niños y niñas. Pedimos a toda la población de Chiapas, especialmente a los padres de familia y maestros, que detengan a estas personas que vienen con sus manos manchadas de sangre. ¡Por el trauma que llevan, es muy peligroso tener a veteranos de guerra entre niños! Ellos son soldados que han servido al Estado sionista o están en un descanso, porque muchos vuelven a las filas a seguir matando, torturando, violando niños y niñas, hombres y mujeres en Palestina y Líbano. Entran a las escuelas con el pretexto de enseñar inglés o pintar las paredes. No sólo están en México, sino en varios países. Vienen vestidos de blanco con un logo de un mundo con dos alas blancas para que puedan identificarlos, en su camisa dice Heroes for Life”.

En el centro de San Cristóbal opera una casa denominada Mikveh Chabad, dirigida por el rabino Oren Raz, cuya presencia ha generado frecuentes protestas. Los jóvenes israelíes provocan fricciones con ciudadanos y establecimientos que manifiestan apoyo a Palestina y rechazo al genocidio en Gaza. Su sede en la calle Allende está permanentemente resguardada por agentes armados de la policía estatal.

Existen aproximadamente 15 Chabad Lubavitch en el país: cuatro en Quintana Roo (Cozumel, Cancún, Tulum, Playa del Carmen), dos en Baja California (La Paz y Cabo San Lucas) y tres en Jalisco (Ajijic, Guadalajara y Puerto Vallarta), además de la CDMX, estado de México, San Miguel de Allende y Monterrey. En Chiapas resulta muy visible pese al número relativamente reducido de israelíes viajeros. Dichas casas y sinagogas brindan servicios religiosos, educativos y de asistencia a los israelíes en general. En Estados Unidos son mucho más numerosas, por decir algo, y existen en toda América Latina. En Chiapas su presencia resulta más delicada por su penetración en comunidades originarias sin vínculo religioso ni de otro tipo con Israel.

A esto se suma la debatida relación entre el gobierno de Chiapas, la embajada israelí y sus inversionistas en materia de seguridad, espionaje y proyectos extractivos. En mayo, el titular de la Secretaría de Seguridad de Chiapas se reunió con la cónsul de Israel y el agregado de la embajada para “fortalecer alianzas estratégicas basadas en respeto, confianza y cooperación binacional”.

En enero, el teniente coronel Yaron Elyashiv, agregado de la Policía de Israel en América Latina, visitó a las autoridades de Chiapas “para intercambiar experiencias de seguridad pública y fortalecimiento de los trabajos de inteligencia”. No era novedad. En 2016 lo hizo el entonces titular de la Agencia de Cooperación Internacional del Ministerio de Defensa de Israel, Mishel Ben Baruch, para negociar sobre “defensa y seguridad”.

Además de la adquisición de armamento, se reporta el enfático interés de los visitantes sobre la ubicación precisa de zonas de su interés estratégico, para lo cual proveen el equipo necesario. En 2023, especialistas en inteligencia de Israel instalaron equipos de “monitoreo de riesgos” en algunos municipios para el presunto combate al crimen organizado. Años atrás, pobladores de Loma Bonita, en Maravilla Tenejapa, observaron en el selvático río Santo Domingo a soldados israelíes realizando prácticas de guerra. Nada de esto es nuevo, pero las Fuerzas de Defensa de Israel son el único ejército extranjero que realiza prácticas “informales” en nuestro país.

Por este motivo, activistas vinculados al EZLN han hecho una petición para que el gobierno mexicano expulse a estos “ex” militares del país.https://radiozapatista.org/?p=56548

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