El regidor Alberto Martínez “El Vikingo” pide fiscalizar las descargas residuales de los nuevos fraccionamientos para que no ingresen al acueducto que abastece del servicio a Guadalajara
El municipio de Tlajomulco de Zúñiga, el de mayor crecimiento urbano de la última década en la Zona Metropolitana de Guadalajara, el agua debe de dejarse de usar como parte del negocio inmobiliario, es responsabilidad del gobierno local fiscalizar ese recurso desde sus fuentes de abasto, descargas residuales, bajo una mejor planeación urbana, promoviendo las recargas de los mantos acuíferos y frenando la llave de las aguas negras que van a parar a fuentes de abasto para millones de personas de la ciudad.
Así lo planteo el regidor por Morena en ese municipio, Alberto Martínez “El Vikingo” Gutiérrez, ante la crisis hídrica que padece la metrópoli, donde Tlajomulco forma parte y por su territorio pasa el acueducto Chapala – Guadalajara y canal de Las Pintas, que se ha denunciado ingreso de descargas residuales por activistas ambientales y daño reconocido por el propio gobernador, Pablo Lemus Navarro en la Mañanera de Palacio Nacional del miércoles 28 de octubre.
“En Tlajomulco pasa el acueducto Chapala – Guadalajara, una de las infraestructuras de agua más importantes para millones de personas, mientras construyen cientos de fraccionamientos quienes nos dicen en donde van parar sus aguas residuales de esas nuevas colonias”, explico el edil de Morena.
Por lo que llamó a la autoridad municipal y estatales a fiscalizar correctamente donde llega esa agua residual, cómo se conduce, dónde se trata, de cada desarrollo habitacional, principalmente de colonias que se hicieron bajo una mala planeación urbana y desconoce sus destino final de sus redes sanitarias.
“Tenemos la obligación de vigilar que le crecimiento urbano, no termine contaminado fuentes y rutas de abastecimiento”, demandó.
Alberto “El Vikingo” quien es ingeniero civil de profesión, abundó que en las zonas donde se abastece de agua mediante redes de pozos (que es técnicamente el 70% de las colonias del municipio), la situación se complica año con año, debido a que se pavimenta o edifica desarrollos en zonas de recargas de mantos acuíferos, donde el agua pluvial tiene a menos lugares para minarse a al subsuelo, se va al drenaje y se mezcla con la residual.
“En lugar de favorecer la recarga de nuestros mantos acuíferos, estamos sellando el suelo con concreto. Sino le ponemos freno a la mala planeación urbana y no fiscalizamos donde terminan las aguas residuales de cada desarrollo”, alertó Martínez Gutiérrez.
Llamó a poner atención todas las instancias gubernamentales de los tres niveles con la voz de expertos y de la sociedad civil de Tlajomulco y la ciudad, para atender a tiempo el problema, porque el problema de desabasto se puede agravar generar crisis como la de dar agua sucia como potable a la población.
“En Tlajomulco no sale ninguna gota de agua sucia de la llave, pero existen colonias que pasan semanas sin agua, sufren cortes intermitentes sin que nadie les avise; el agua no es un negocio inmobilario, es vida y es nuestro futuro”, concluyó.

















