A menos de dos semanas de las elecciones generales de Brasil, la presidenta Claudia Sheinbaum salió en defensa de Luiz Inácio Lula da Silva ante las críticas difundidas por La Derecha Diario y reivindicó los resultados de su gobierno en materia social.
Sheinbaum calificó a Lula como un “muy, muy buen presidente” y destacó particularmente las políticas implementadas para combatir el hambre en Brasil.
“Es muy, muy buen presidente. En un año volvió y cumplió su promesa del hambre cero en Brasil”, afirmó la mandataria, al recordar que Lula ya había conseguido sacar a Brasil de esa condición durante su primer periodo de gobierno.
La presidenta agregó que, posteriormente, el país volvió a enfrentar un incremento de la pobreza y sostuvo que el mandatario brasileño logró nuevamente reducir el hambre en poco más de un año.
Elección brasileña, decisión de los ciudadanos
Sheinbaum también puso sobre la mesa el principio de no intervención y señaló que serán los propios brasileños quienes deberán elegir a sus representantes en las urnas, sin injerencias provenientes del exterior.
La postura ocurre en un contexto electoral particularmente relevante para Brasil. El Tribunal Superior Electoral estableció que la primera vuelta de las elecciones será el 4 de octubre, mientras que una eventual segunda vuelta se realizaría el 25 de octubre.
El tema de la intervención extranjera cobró mayor relevancia esta semana, luego de que el propio Lula advirtiera ante la Asamblea General de la ONU sobre intentos de injerencia externa en procesos electorales de América Latina. El presidente brasileño sostuvo que su país no permitirá que actores externos interfieran en la voluntad popular.
La relación política entre Sheinbaum y Lula también ha incluido una defensa conjunta del principio de no injerencia. En junio pasado, ambos mandatarios reafirmaron durante una conversación bilateral la importancia de la democracia, el derecho internacional y la soberanía de los países.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen además después de que su gobierno haya cuestionado públicamente a La Derecha Diario por su actividad política y digital en distintos países de América Latina. La Presidencia ha señalado que el medio forma parte de redes que, según sus afirmaciones, buscan influir en la conversación pública y en procesos electorales; esas son acusaciones del gobierno mexicano y deben distinguirse de hechos judicialmente establecidos.















