Durante la conferencia matutina del día de hoy, Sheinbaum respondió a los cuestionamientos sobre cómo puede aparecer diariamente con atuendos diferentes y señaló que algunos de sus pantalones son los mismos que utiliza en distintas ocasiones. Explicó que cuenta con el apoyo de Thelma, una de sus colaboradoras, quien también la ayuda a contactar a costureras y costureros para realizar modificaciones.
“Yo reciclo mi ropa”, afirmó la presidenta, al explicar que no se trata de comprar constantemente prendas nuevas ni de recurrir a “las grandes firmas”.
Sheinbaum también detalló que varias de las prendas que utiliza son regalos de personas, los cuales pueden ser ajustados o transformados para darles un segundo uso. Con ello, dijo, busca evitar un gasto excesivo en vestimenta y aprovechar piezas que ya tiene.
La presidenta vinculó esta práctica con otro elemento que ha caracterizado su imagen pública: el uso de textiles y prendas elaboradas por artesanas y artesanos mexicanos.
¿Por qué uso esta ropa? ¿Por qué me importa?”, planteó Sheinbaum, para después destacar el trabajo artesanal y la tradición que existe detrás de estas piezas.
Su relación con los textiles mexicanos también tiene un componente personal. En junio pasado contó que su madre coleccionó huipiles durante los viajes familiares que realizaban por distintas regiones del país y que recientemente donó esa colección al Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos.
La apuesta por los textiles artesanales forma además parte de una política cultural impulsada durante su administración. La Secretaría de Cultura ha señalado programas de apoyo, capacitación y comercialización para artesanas y artesanos, mientras que Fonart busca adquirir piezas directamente de sus creadores y reducir la intermediación.
La propia vestimenta que Sheinbaum utilizó para encabezar el Grito de Independencia el pasado 15 de septiembre es un ejemplo reciente: el vestido fue elaborado especialmente para la ceremonia y contó con bordados realizados a mano por artesanas muxes del Taller Biulú, de Juchitán, Oaxaca.
Así, el mensaje de Sheinbaum combina reutilización de prendas, modificaciones realizadas por costureras y el uso de textiles artesanales mexicanos, en contraste con la idea de estrenar un atuendo diferente para cada aparición pública.
















