La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó la interpretación de una encuesta difundida en redes sociales que fue utilizada para afirmar que los mexicanos respaldarían una intervención militar de Estados Unidos en territorio nacional y calificó de “absurdo” presentar ese ejercicio como reflejo de la opinión pública.
El tema llegó este lunes a la mañanera, luego de que Simón Levy, exsubsecretario de Turismo durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, publicara en X una encuesta sobre la posibilidad de permitir el ingreso de fuerzas especiales estadounidenses a México para detener a políticos mexicanos con órdenes de arresto en Estados Unidos.
El sondeo fue retomado por Derek Maltz, exadministrador interino de la DEA, quien lo presentó como una muestra de que los mexicanos apoyarían de manera mayoritaria una intervención de fuerzas estadounidenses.
Sin embargo, durante la conferencia se expusieron resultados de otro ejercicio de opinión que apuntan en sentido contrario: 91% rechazaría una intervención extranjera, frente a 9% que la respaldaría.
Sheinbaum sostuvo que el rechazo a una intervención responde a la historia del país y a la defensa de la soberanía nacional.
“La gran mayoría de los mexicanos no está de acuerdo con una intervención”, afirmó la presidenta.
“Coordinación sin subordinación”
La mandataria reiteró que la relación con Estados Unidos en materia de seguridad debe mantenerse bajo el principio de “coordinación sin subordinación”, es decir, cooperación entre ambos países, pero sin permitir que fuerzas extranjeras operen unilateralmente en territorio mexicano.
Durante la conferencia también se mencionó otro ejercicio de opinión sobre la cooperación contra el narcotráfico. De acuerdo con los datos expuestos, 50% apoyaría colaborar con Estados Unidos sin subordinación; 33% considera que el combate al crimen organizado corresponde exclusivamente al gobierno mexicano; 9% aceptaría operativos estadounidenses y 8% no respondió.
La presidenta aprovechó el debate para insistir en la necesidad de discutir la regulación de contenidos digitales y de inteligencia artificial, particularmente durante procesos electorales, aunque advirtió que cualquier medida debe evitar convertirse en un mecanismo de censura.

















