Donald Trump llegó a Irlanda para una visita oficial, pero Melania Trump decidió no hacer el viaje. ¿La razón? Según el propio presidente estadounidense, las siete horas de vuelo fueron suficiente motivo para decirle que no.
Durante un discurso, Trump contó entre risas que le pidió a Melania que lo acompañara y que ella le respondió: “Es un viaje de siete horas, quizá no soy tan amigable”.
El mandatario también aseguró que su esposa estaba siguiendo el evento desde casa y que estaba presente “en espíritu”.
Trump incluso intentó convencerla con una propuesta muy a su estilo: “Ponte una gorra de Make America Great Again y vámonos”.
La primera dama finalmente no viajó, aunque Trump aseguró que le mandaba sus saludos a los asistentes.
Así que mientras Trump recorrió Irlanda, Melania se ahorró siete horas de avión… y una gorra MAGA.

















