La presidenta Claudia Sheinbaum explicó por qué consideró “imprudente” y “no pertinente” que Rubén Rocha Moya regresara a sus funciones como gobernador de Sinaloa, en medio de investigaciones que continúan en la entidad y de señalamientos formulados desde Estados Unidos.
Durante su conferencia, la mandataria aclaró que su postura sobre el regreso de Rocha Moya fue política y no judicial, por lo que será la Fiscalía General de la República (FGR) la encargada de informar sobre el avance de las investigaciones y determinar si existe alguna responsabilidad.
Sheinbaum señaló que la FGR continúa con las indagatorias y mencionó entre ellas el homicidio del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, además de una detención reciente realizada por la propia Fiscalía.
La presidenta evitó adelantar conclusiones sobre la situación jurídica de Rocha Moya y sostuvo que, si existieran elementos específicos que correspondieran a la Fiscalía, sería esa institución la responsable de informar y actuar conforme a sus investigaciones.
Sin embargo, desde el terreno político, Sheinbaum mantuvo su cuestionamiento a la decisión del mandatario sinaloense de reincorporarse al cargo después de más de tres meses de licencia.
¿Qué necesidad de regresar? Nada personal puede estar encima de los intereses del pueblo de Sinaloa y del pueblo de México”, sostuvo.
La presidenta consideró que el regreso de Rocha Moya no debía analizarse como un asunto personal, sino a partir de las condiciones políticas que atraviesa Sinaloa y de las responsabilidades que implica encabezar el gobierno estatal.
Me pareció lo menos, por decir imprudente, porque no es un asunto personal, es un asunto del gobierno de Sinaloa de las y los sinaloenses”, afirmó.
Rocha Moya finalmente volvió a solicitar licencia por tiempo indefinido, después de haber retomado sus funciones por alrededor de 34 horas. Ahora corresponderá al Congreso de Sinaloa designar a la persona que ocupará provisionalmente la gubernatura.
Sheinbaum reiteró que el Gobierno federal mantendrá su presencia y respaldo en Sinaloa, mientras el Congreso local define el relevo y las investigaciones continúan su curso.















