Para exigir que se atienda la emergencia sanitaria que se vive en Guadalajara por la mala calidad del agua turbia que llega a más de 600 hogares de esa ciudad, colectivos ciudadanos en defensa del derecho de ese servicio humano, realizaran una mega marcha y festival denominado Agua KK este domingo en el centro de la capital de Jalisco.
La cita es este domingo 23 de agosto a las 10 horas en el Parque Revolución, ubicado en la avenida Federalismo cruce con Juárez, en donde el contingente avanzará por esa vialidad hasta la plaza Liberación del centro histórico de Guadalajara, ahí los colectivos darán un pronunciamiento de propuesta basado en ocho puntos.
Los convocantes en ese plaza pública expondrán la problemática de la crisis de agua que afecta a cerca de 600 colonias de cuatro municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara, situación que representa un problema de salud para miles de habitantes, exigirán se decrete una alerta sanitaria, informarán a las personas sobre como organizarse desde sus propios territorios, promoviendo la gestión comunitaria del agua y alertar sobre las consecuencias de su privatización.
“Frente a la falsa disyuntiva entre una administración estatal cerrada y burocrática o a la privatización del servicio, existen experiencias latinoamericanas que ofrecen otro camino: los acuerdos público-comunitarios, como alternativa a la privatización del agua”, expusieron los 18 colectivos y agrupaciones civiles firmantes a esta protesta.
El Festival del Agua KK Fest dará inicio a las 12 horas en la plaza Liberación, espacio que será un lugar de encuentro, aprendizaje y organización comunitaria, se realizarán talleres, se expondrá el Museo del Aguakk, actividades artísticas, de música y canto, como es el karaoke por el agua potable, así como intervención de pintura en garrafones, carteles, piñatas y disfraces.
“No queremos sustituir un SIAPA público por empresas privadas. Queremos transformar profundamente la gestión del agua y construir un organismo público que responda a las necesidades de quienes habitamos la metrópoli”, expusieron.
Y dejaron en claro: “La jornada será pacífica, familiar y apartidista. ¡El agua es un derecho, no una mercancía”.

















