La moneda mexicana llegó a 16.95 pesos por dólar, con una apreciación cercana al 0.65%, y alcanzó niveles que no se veían desde mediados de 2024.
El avance no es aislado. Banco Base reportó que el peso acumula una ganancia de 5.22% en lo que va de 2026, mientras que las apuestas de los inversionistas por una mayor fortaleza de la moneda mexicana también se han incrementado.
Uno de los motores es el llamado carry trade, estrategia que aprovecha el diferencial de tasas de interés entre México y otras economías. Actualmente, la tasa de referencia de Banxico se encuentra en 6.50%, frente al rango de 3.50% a 3.75% de la Reserva Federal estadounidense, una diferencia de 275 puntos base que mantiene atractivo invertir en activos denominados en pesos.
La apuesta por la moneda mexicana también se refleja en el mercado de futuros de Chicago. Entre el 29 de julio y el 11 de agosto, las posiciones netas que anticipan una apreciación del peso aumentaron 15.37%, hasta 83 mil 673 contratos, su mayor nivel desde febrero.
A esto se suma el debilitamiento del dólar. El índice que mide su comportamiento frente a otras monedas acumulaba una caída de 0.46% durante agosto, mientras los mercados ajustaban sus expectativas sobre las próximas decisiones de la Fed.
Los recientes datos económicos de Estados Unidos también han favorecido al peso. La desaceleración de la inflación y un dato de precios al productor menor al esperado redujeron las apuestas de que la Reserva Federal pueda elevar nuevamente las tasas durante 2026.














