Este viernes, la Defensa realizó el tercer vuelo logístico de ayuda humanitaria hacia Colombia. A las 06:40 horas, 19 integrantes del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional partieron de la Base Aérea Militar de Santa Lucía, Estado de México, a bordo de dos aeronaves de transporte estratégico con destino al Aeropuerto Internacional Matecaña, en Pereira, Risaralda.
El cargamento incluyó 854 despensas, equivalentes a 19.5 toneladas de apoyo. Con este tercer envío, México suma alrededor de 58 toneladas de ayuda humanitaria, incluidos cuatro toneladas de insumos médicos para las comunidades afectadas.
La ayuda llega en medio de la polémica generada porque el gobierno colombiano no autorizó el ingreso de la brigada mexicana de rescate de la Defensa. La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que Colombia solicitó una certificación adicional para permitir la operación del equipo, por lo que los especialistas mexicanos permanecen preparados para intervenir si las autoridades colombianas los requieren.
El episodio también ha generado cuestionamientos en Colombia por los criterios utilizados para seleccionar a los equipos internacionales de rescate que sí fueron autorizados. Las autoridades colombianas han defendido que se trata de requisitos técnicos y de certificación, mientras continúan las labores de atención a las comunidades afectadas.
Sin embargo, México decidió mantener su respaldo en el terreno humanitario. Porque el deber ser del mexicano, ante una tragedia, es tender la mano sin esperar nada a cambio. Las diferencias diplomáticas, los requisitos administrativos o las decisiones políticas no cambian la obligación moral de ayudar a quien atraviesa una emergencia.
Con sus tres vuelos, México refrenda que la solidaridad no se detiene ante las fronteras y que, cuando un pueblo hermano necesita apoyo, la respuesta debe ser acompañar, asistir y estar dispuesto a ayudar.


























