A menos de dos semanas de concluir su mandato, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó fuertes señalamientos contra su sucesor, Abelardo de la Espriella, al asegurar que el mandatario electo responderá a los intereses del gobierno de Estados Unidos.
Durante una ceremonia en Bogotá, donde entregó la espada de Simón Bolívar a un museo como parte de los actos previos al cambio de gobierno, Petro afirmó que De la Espriella mantiene una relación directa con el Departamento de Estado de Estados Unidos, encabezado por Marco Rubio.
El presidente saliente reiteró además que no reconoce los resultados de la elección presidencial de junio, al sostener que existieron irregularidades en el proceso y que el verdadero vencedor fue el senador oficialista Iván Cepeda.
Las declaraciones se producen en medio del deterioro de la relación entre Bogotá y Washington desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Petro ha acusado en diversas ocasiones al mandatario estadounidense de intervenir en la política colombiana tras expresar públicamente su respaldo a De la Espriella durante la campaña.
En su discurso, el mandatario también advirtió que los países inspirados en el proyecto integracionista de Simón Bolívar enfrentan el riesgo de perder su independencia política. Incluso cuestionó la influencia de asesores estadounidenses en las estrategias regionales contra el narcotráfico.
Abelardo de la Espriella asumirá la Presidencia de Colombia el próximo 7 de agosto. El abogado, de tendencia conservadora y con nacionalidad colombiana y estadounidense, ha prometido reducir el tamaño del Estado, incentivar la inversión privada y endurecer la estrategia de seguridad frente a guerrillas y grupos del crimen organizado.
Como parte de su agenda, el presidente electo anunció la apertura en Medellín de una oficina del Escudo de las Américas, iniciativa promovida por la administración de Donald Trump para fortalecer la cooperación regional en el combate al narcotráfico.















