Rafael Márquez ya es oficialmente el nuevo director técnico de la Selección Mexicana. El histórico capitán del Tri asumirá el reto de comandar al combinado nacional rumbo al ciclo mundialista de 2030, luego de desempeñarse como auxiliar de Javier Aguirre en la última etapa del entrenador al frente del equipo.
La llegada del “Káiser de Michoacán” forma parte de un relevo planeado por la Federación Mexicana de Futbol, con la intención de mantener la línea de trabajo y dar continuidad a un proyecto deportivo que busca consolidarse después del desempeño del equipo en la Copa del Mundo.
Márquez toma las riendas tras un exitoso cierre de gestión de Aguirre, quien dejó el cargo con dos títulos importantes en la zona de Concacaf: la Nations League 2024-2025 y la Copa Oro 2025.
Del liderazgo en la cancha al banquillo del Tri
El nuevo estratega llega con una trayectoria que le otorga un peso especial dentro del futbol mexicano. Como jugador, Márquez disputó cinco Copas del Mundo y fue referente de la Selección durante más de una década.
Con el combinado nacional conquistó la Copa Confederaciones de 1999 y dos títulos de Copa Oro (2003 y 2011), además de convertirse en uno de los futbolistas mexicanos más exitosos en Europa.
Su etapa con el FC Barcelona marcó una era histórica: ganó dos UEFA Champions League, cuatro ligas españolas y un Mundial de Clubes, entre otros títulos.
Tras retirarse, Márquez inició su formación como entrenador y dirigió al Barça Atlètic, experiencia que la FMF considera clave para este nuevo desafío.
Ahora, el “Káiser” tendrá la misión de construir una Selección competitiva con miras al Mundial de 2030, respaldado por su conocimiento del vestidor mexicano y su experiencia internacional, pero también con la presión de mantener los resultados obtenidos en el proceso anterior.















