La presencia del Pato Merlín en la conferencia matutina abrió una nueva fricción entre el gobierno federal y colectivos de búsqueda, que acusaron falta de sensibilidad al dar espacio a un personaje mediático en medio de la crisis de personas desaparecidas en el país, por lo que respondió a las críticas y sostuvo que su administración sí mantiene atención directa con madres buscadoras, aunque insistió en que esos encuentros no se hacen públicos.
Recibo a madres buscadoras de manera personal, pero no me gusta hacer propaganda con esas reuniones”, señaló la mandataria al ser cuestionada sobre los señalamientos.
En su defensa, destacó el trabajo de la secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez y de las áreas de búsqueda, a quienes atribuyó reuniones periódicas con familias y seguimiento a casos considerados prioritarios.
Se reúne cada 15 días, lo hace muy bien (…) yo recibo casos muy difíciles y muy dolorosos”, añadió.
Sobre la controversia por la invitación al Pato Merlín, Sheinbaum explicó que su participación se dio en un contexto relacionado con el futbol y la dinámica mediática del momento, además de señalar que detrás del personaje hay una familia con necesidades económicas.
Todos vieron a Merlín, pero no a la familia”, dijo la presidenta.
El episodio reavivó el debate entre colectivos y gobierno: mientras las familias insisten en mayor visibilidad para la crisis de desapariciones, la administración federal sostiene que el trabajo de atención se realiza de forma constante, aunque fuera del foco mediático.















