Un hombre armado murió este sábado tras un tiroteo con agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos en las inmediaciones de la Casa Blanca, en un incidente que provocó un fuerte despliegue de seguridad en el centro de Washington.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, el hecho ocurrió poco después de las 18:00 horas, cuando un sujeto situado cerca del perímetro de seguridad del complejo presidencial sacó un arma de una maleta y comenzó a disparar.
El jefe de comunicaciones del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi, informó que los agentes respondieron al ataque, hirieron al sospechoso y lo trasladaron a un hospital cercano, donde posteriormente fue declarado muerto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encontraba dentro de la Casa Blanca durante el incidente, aunque no estuvo en peligro ni resultó lesionado.
Además del fallecimiento del agresor, un transeúnte resultó herido durante el intercambio de disparos. Las autoridades no han dado a conocer detalles sobre su estado de salud. Ningún integrante del Servicio Secreto sufrió lesiones.
Horas después del ataque, Trump agradeció la actuación de las fuerzas de seguridad mediante un mensaje en su red social Truth Social, donde reconoció la rápida intervención de los agentes frente a un hombre armado que, según afirmó, tenía antecedentes violentos y una aparente obsesión con la Casa Blanca.
Diversos medios estadounidenses identificaron al sospechoso como Nasire Best, de 21 años y originario de Maryland. Reportes señalan que el joven tenía antecedentes de problemas de salud mental y ya había sido detectado anteriormente merodeando en los alrededores del recinto presidencial.
Tras el tiroteo, la policía y fuerzas federales acordonaron la zona, mientras efectivos de la Guardia Nacional restringieron el acceso al área.
Testigos narraron momentos de pánico durante el incidente. El turista canadiense Reid Adrian declaró haber escuchado entre 20 y 25 detonaciones antes de que las personas comenzaran a correr para ponerse a salvo. Periodistas que trabajaban en el jardín norte de la Casa Blanca señalaron que recibieron instrucciones de refugiarse en la sala de prensa.
El episodio se suma a otros incidentes de seguridad relacionados con Trump. En julio de 2024, el mandatario fue blanco de un ataque durante un acto de campaña en Pensilvania, donde resultó herido levemente en una oreja. Posteriormente, otro hombre armado fue detenido cerca de un campo de golf donde el presidente se encontraba jugando.
















