El gobierno de Estados Unidos anunció una oferta de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria para Cuba, aunque la entrega de los recursos depende todavía de la autorización del régimen encabezado por Miguel Díaz-Canel.
El Departamento de Estado estadounidense informó que los fondos serían canalizados mediante la Iglesia Católica y organizaciones humanitarias independientes, con el objetivo de atender las necesidades de la población cubana en medio de la severa crisis energética y económica que atraviesa la isla.
La propuesta fue reiterada luego de que autoridades cubanas negaran haber recibido formalmente el ofrecimiento y calificaran el anuncio como una “fábula”. Ante ello, Washington sostuvo que la decisión final corresponde al gobierno de La Habana.
“El Departamento de Estado reitera públicamente la generosa oferta de Estados Unidos de proporcionar 100 millones de dólares adicionales en asistencia humanitaria directa al pueblo cubano”, señaló la dependencia en un comunicado.
El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró días atrás que Washington ya había entregado previamente seis millones de dólares en ayuda humanitaria a través de Cáritas, organismo de la Iglesia Católica, y afirmó que Estados Unidos está dispuesto a ampliar ese respaldo.
“Estamos dispuestos a hacer más. De hecho, hemos ofrecido al régimen 100 millones de dólares en ayuda humanitaria”, declaró Rubio durante una visita oficial a Roma.
Sin embargo, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, rechazó públicamente la versión estadounidense y cuestionó el destino de esos recursos. Además, insistió en que las sanciones económicas impuestas por Washington son responsables de las pérdidas millonarias y del deterioro económico que enfrenta la isla.
La tensión diplomática entre ambos países aumentó desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, luego de que su administración endureciera las sanciones económicas y restringiera el suministro de petróleo hacia Cuba.
Mientras Washington sostiene que la ayuda permitiría aliviar las condiciones de vida de millones de cubanos, el gobierno de Díaz-Canel acusa a Estados Unidos de mantener un “bloqueo energético” que ha profundizado la crisis interna.
Actualmente, Cuba enfrenta apagones de hasta 19 horas diarias en distintas provincias debido a fallas en sus antiguas plantas termoeléctricas y a la escasez de combustible. Ante este escenario, el régimen cubano aceleró proyectos de energía solar con apoyo de China para intentar reducir el déficit eléctrico nacional.














