La posibilidad de aplicar un impuesto especial a las grandes fortunas en México volvió a la conversación pública luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum señalara que se trata de una propuesta que “debe analizar nuestro país”.
Durante un intercambio con medios, la mandataria no confirmó una implementación inmediata, pero dejó claro que el tema está sobre la mesa dentro del debate fiscal nacional, en un contexto donde distintos países han explorado medidas similares para reducir la desigualdad.
Sheinbaum subrayó que cualquier modificación al sistema tributario debe apegarse a lo que establece la Constitución Mexicana, la cual contempla un esquema progresivo. Es decir, explicó, “paga más quien tiene más ingresos”, principio que consideró clave para garantizar la justicia fiscal en el país.
La presidenta enfatizó que antes de impulsar una reforma de este tipo, es necesario evaluar sus implicaciones económicas y sociales, así como su viabilidad dentro del marco legal mexicano.
Aunque no hay una propuesta formal en curso, sus declaraciones abren la puerta a una discusión más amplia sobre cómo fortalecer la recaudación sin afectar a los sectores más vulnerables.














