La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, explicó la trascendencia del comunicado emitido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) respecto a los juicios promovidos por empresas de Grupo Salinas contra créditos fiscales millonarios determinados por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) desde hace más de una década.
Sheinbaum precisó que los créditos fiscales corresponden a ejercicios del 2008, 2009, 2010, 2012 y 2013, es decir, anteriores a la administración de Andrés Manuel López Obrador y de la propia Cuarta Transformación. “Son créditos fiscales muy antiguos. No datan de nuestro gobierno”, subrayó.
Según explicó la mandataria, la SCJN detalló en su comunicado que:
- Los casos llegaron a la Corte luego de agotar todas las instancias previas:
- Recurso de revocación ante la autoridad fiscal, que resolvió en contra de las empresas.
- Tribunal Federal de Justicia Administrativa, que confirmó la validez de los créditos.
- Tribunales colegiados, que negaron los amparos directos.
- Finalmente, las empresas promovieron recursos de revisión que llegaron a la Corte.
La SCJN resolvió que estos recursos sólo pueden admitirse cuando se plantean temas de relevancia constitucional, lo cual no ocurrió en estos casos. La deducción de pérdidas por venta de acciones y reglas del régimen de consolidación fiscal —materia de los litigios— ya estaba definida en criterios previos obligatorios del propio tribunal.
Por ello, en tres casos, la Corte concluyó que los recursos ni siquiera debieron ser admitidos. Y en el resto, determinó que no existía un tema constitucional nuevo o de interés excepcional.
En consecuencia, la Corte revocó los acuerdos que habían permitido que los recursos siguieran en trámite, y desechó los siete recursos interpuestos por el grupo empresarial.
“No hubo consigna; hubo legalidad”
Sheinbaum enfatizó que la narrativa de persecución política es falsa. “El argumento es que hay una acción política, y no es así. La Corte lo que dice es: estos casos ya fueron revisados por todas las instancias y no son procedentes”, explicó.
De esta manera, quedan firmes las sentencias y, por lo tanto, la determinación original del SAT.
Además, recordó que los expedientes permanecieron “congelados” en la Corte durante años, sin resolverse, hasta su reciente desechamiento.
Lo que sigue: la etapa de pago o cobro
La presidenta adelantó que el SAT y la Secretaría de Hacienda explicarán públicamente los siguientes pasos del procedimiento. Detalló que:
- Primero se notificará formalmente a las empresas.
- Si pagan voluntariamente, “el asunto concluye”.
- Si no lo hacen, iniciará un proceso de ejecución fiscal conforme a la ley.
“Prácticamente esto significa que no hay pretextos para no pagar”, afirmó.
La mandataria reiteró que el gobierno actuará conforme a derecho y que la resolución del máximo tribunal fortalece la certeza jurídica en materia fiscal.

















