EspectáculosEstadosNacional

¿Se acabaron los corridos en México? La verdad detrás del mito

Varios gobiernos locales han puesto límites a la música que glorifica al narco, pero el corrido como tradición sigue más vivo que nunca. Conoce los estados donde se han aplicado medidas y qué artistas han narrado la realidad del país sin glorificar la violencia

No, México no ha prohibido los corridos: sólo ha limitado los que exaltan al crimen. En las últimas semanas ha cobrado fuerza la idea de que los corridos han sido “prohibidos” en nuestro país, generando confusión y encendiendo el debate en redes sociales. Sin embargo, no existe ninguna ley federal que prohíba el género, ni se ha eliminado su producción o difusión generalizada.

Lo que sí se ha restringido en algunos estados es la interpretación en vivo de canciones que hacen apología del narcotráfico, la violencia o el crimen organizado.

Estas medidas han surgido a nivel municipal o estatal, particularmente en regiones afectadas por altos índices delictivos. La razón: evitar que este tipo de letras normalicen o glorifiquen figuras del crimen, especialmente entre audiencias jóvenes.

¿Dónde hay restricciones?

A continuación, te dejamos una lista de los estados donde se han implementado restricciones específicas contra los narcocorridos, principalmente en eventos públicos o conciertos masivos:

  • Chihuahua: Se multó con 1.2 millones de pesos a organizadores de un concierto por permitir canciones que enaltecían al crimen.
  • Sinaloa: El gobierno estatal ha negado permisos a espectáculos con repertorios ligados a figuras del narcotráfico.
  • Baja California: El ayuntamiento de Tijuana ha cancelado eventos musicales que “promuevan conductas delictivas”.
  • Sonora: En municipios como Hermosillo se han vetado espectáculos con letras que incitan a la violencia.
  • Zacatecas: Autoridades locales han propuesto regular la difusión de narcocorridos como medida de prevención del delito.
  • Nuevo León: Se han condicionado permisos para conciertos, solicitando eliminar contenidos de apología criminal.
  • Durango: Aunque no hay legislación directa, algunos eventos han sido suspendidos por la naturaleza del contenido musical.
  • Estado de México: Se aplican sanciones en eventos públicos por interpretar canciones que hagan apología del delito. Municipios como Texcoco, Metepec y Tejupilco han restringido los narcocorridos con base en el artículo 211 Bis del Código Penal estatal.

Cabe destacar que estas acciones se han aplicado únicamente en contextos específicos, como conciertos o ferias, y no implican una prohibición generalizada en plataformas digitales, radio o grabaciones privadas.

Una expresión histórica

El corrido mexicano surgió en el siglo XIX como una forma de crónica popular cantada, utilizada para relatar hechos importantes como batallas, rebeliones, crímenes o injusticias.

Durante la Revolución Mexicana, los corridos fueron esenciales para narrar las hazañas de los caudillos, las luchas sociales y los abusos de poder. Su estilo narrativo lo convirtió en el “periódico oral” del pueblo.

Fue hasta finales del siglo XX, con el auge del narcotráfico y su influencia cultural, cuando emergieron los llamados narcocorridos, con letras que no solo relatan, sino que ensalzan y mitifican a figuras del crimen, con lujos, armas, violencia y poder como temas centrales.

Sin embargo, a lo largo de la historia, múltiples intérpretes han utilizado el corrido para retratar la vida mexicana con dignidad y crítica social, sin recurrir a la exaltación de la violencia:

  • Los Tigres del Norte – Considerados cronistas del pueblo, han abordado temas como migración (La jaula de oro), desigualdad, abuso de poder y resistencia social.
  • Lila Downs – Fusiona elementos del corrido con sones y huapangos, para narrar las luchas de los pueblos indígenas, la represión política y la vida rural.
  • Carín León – Aunque más ligado a la música comercial, ha incluido letras que reflejan problemáticas familiares, sociales y personales sin apología criminal.
  • Grupo Frontera – Exponentes del regional contemporáneo, exploran temas emocionales, identidad y cultura, sin incorporar violencia.
  • Amparo Ochoa, Gabino Palomares, Óscar Chávez – En décadas pasadas, utilizaron el corrido y la trova para denunciar la represión, la pobreza y las causas sociales.

El corrido, en su esencia, es una forma legítima de expresión popular, profundamente arraigada en la historia cultural de México. Es un género que ha dado voz a los marginados, que ha narrado las luchas del pueblo y que ha documentado con fuerza los momentos más duros y nobles de la nación.

Sin embargo, la apología del delito no nos representa como país, ni como cultura. Exaltar la violencia, romantizar al narco o presentar al criminal como modelo de éxito distorsiona la realidad y silencia otras historias que también merecen ser contadas.

Hoy más que nunca, urge recuperar la riqueza narrativa del corrido, sin renunciar a su capacidad crítica, pero alejándolo del espectáculo del poder armado. Porque la música no solo entretiene: también construye memoria, identidad y futuro.

Artículos Relacionados

“¡Va a perder!”: Morena destapa a Lorenia Valles en Sonora entre reclamos y tensión interna

“¡Va a perder!”. El grito irrumpió entre los aplausos durante el evento...

Jasmín Bugarín es nombrada coordinadora estatal de Morena en Nayarit 

La encuesta interna la ganó Héctor Santana, pero paridad la mujer más...