En una noche para el recuerdo en Ciudad Universitaria, Cruz Azul firmó una actuación histórica al golear 5-0 al Vancouver Whitecaps y coronarse campeón de la Copa de Campeones de la Concacaf, terminando con una espera de 11 años sin levantar este trofeo.
El título también marca la despedida triunfal de Vicente Sánchez como director técnico del club celeste.
Con esta victoria, la Máquina Cementera alcanza su séptimo título de Concacaf, el primero desde 2014, e iguala al América como los dos equipos más ganadores del certamen.
Como si no fuera suficiente, el contundente resultado también les otorga el boleto al Mundial de Clubes 2029, convirtiéndose en el primer equipo mexicano en clasificar a dicha edición.
La hazaña tiene un significado especial para la fiel afición cementera, que por años ha acompañado al equipo en cada tropiezo y resurgimiento. Desde su primer campeonato en 1969, Cruz Azul forjó una historia brillante en la región con títulos consecutivos en 1970 y 1971, sumando posteriormente los trofeos de 1996, 1997, 2014 y ahora 2025.
En contraste, el América (máximo rival de Cruz Azul) quedó eliminado en semifinales precisamente ante la Máquina, y vio frustrado su intento de conquistar un inédito cuarto título de Liga MX consecutivo y alcanzar su octava corona continental.
Las Águilas no ganan este torneo desde su bicampeonato en 2015 y 2016, prolongando su sequía a nueve años.
Con esta histórica victoria, Cruz Azul no solo conquista la Concachampions, sino que también reivindica su grandeza en el fútbol de la región, sellando una era con gloria y dejando claro que su historia sigue más viva que nunca.















