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IMSS: ciudadanos reconocen mejoras pero también exponen faltantes de medicamentos

Un recorrido de Zeltzin Juárez, directora de comunicación de Noticias de Frente, por el Hospital Regional No. 1 Carlos Mac Gregor permitió escuchar a pacientes que reconocen mejoras en la atención, pero también a quienes enfrentan faltantes de medicamentos y largas esperas para recibir atención especializada

Fotos: Óscar Morales

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tiene distintas caras para quienes acuden diariamente a sus unidades médicas: hay pacientes que agradecen el trato de sus médicos y reciben puntualmente sus medicamentos, mientras otros denuncian desabasto, dificultades para conseguir citas y tratamientos que deben pagar de su bolsillo. Las experiencias contrastantes quedaron expuestas durante un recorrido de Zeltzin Juárez, directora de comunicación de Noticias de Frente, por el Hospital Regional No. 1 Carlos Mac Gregor Sánchez Navarro.

Sin entrevistas preparadas ni testimonios uniformes, las conversaciones con los derechohabientes mostraron una realidad compleja: hay quienes reconocen una atención humana y satisfactoria, pero también personas que siguen enfrentando carencias que afectan directamente su salud y economía.

Durante el recorrido, algunos pacientes afirmaron que han encontrado los medicamentos que necesitan y destacaron el trato recibido por el personal médico. Un hombre que acude a tratamiento por problemas en la columna aseguró que lo han atendido bien y que cuenta con los fármacos necesarios para controlar el dolor.

Una mujer también reconoció la paciencia y amabilidad de su doctora, mientras otros derechohabientes señalaron que reciben sus tratamientos con regularidad y que, hasta el momento, no han tenido dificultades importantes para surtir sus recetas.

Sin embargo, otros testimonios evidenciaron problemas persistentes. Una paciente relató que llevaba cuatro meses sin recibir duloxetina, por lo que ha tenido que comprarla por fuera. Una familia explicó que buscaba insulina para una mujer con diabetes y que había acudido en varias ocasiones sin conseguirla.

También hubo personas que reportaron faltantes de medicamentos para controlar el colesterol, la presión arterial y otros padecimientos crónicos. En uno de los casos, un derechohabiente señaló que llevaba alrededor de dos meses sin recibir un fármaco que necesita para su tratamiento.

Para quienes dependen de estos medicamentos, el problema no termina al salir de la farmacia del hospital: conseguirlos en establecimientos particulares puede representar un gasto difícil de cubrir, especialmente cuando se trata de tratamientos continuos o de alto costo.

Los testimonios también dejaron ver que la disponibilidad puede variar: algunas personas finalmente encontraron sus medicamentos durante el recorrido, mientras otras continuaban sin recibirlos.

El trato médico también divide opiniones

Las diferencias no se limitaron al abasto. Mientras algunos pacientes destacaron la atención, la paciencia y la disposición de sus médicos, otros expresaron inconformidad por el trato recibido y por las dificultades para obtener respuestas a sus necesidades.

Una derechohabiente adulta mayor contó que ha tenido problemas para acceder a consultas especializadas y que le han propuesto acudir a unidades lejanas, lo que complica sus traslados por razones económicas y de movilidad.

Otra familia relató que buscaba una consulta urgente de neurología para un paciente que había sufrido un evento médico y necesitaba estudios para conocer sus posibles secuelas. No obstante, enfrentaba dificultades para conseguir una cita oportuna, en parte por inconsistencias en la documentación y por la disponibilidad de espacios.

Las esperas de meses para acceder a especialistas, la falta de estudios y los obstáculos administrativos también forman parte de las preocupaciones expresadas por los derechohabientes.

Un sistema de salud con rezagos históricos y cambios por consolidar

Las experiencias recogidas en el hospital deben entenderse dentro de un contexto más amplio: el sistema público de salud mexicano arrastra rezagos históricos en infraestructura, personal, capacidad de atención y suministro de medicamentos. Son problemas acumulados durante años que requieren soluciones sostenidas, inversión y una mejor coordinación de los servicios.

Aunque persisten deficiencias que afectan a miles de pacientes, también es importante reconocer las experiencias positivas que se producen en las unidades médicas, especialmente cuando los derechohabientes encuentran personal que los escucha, explica sus tratamientos y los atiende con respeto.

La atención humana es un componente fundamental de los servicios de salud. Para una persona que enfrenta una enfermedad, recibir un trato digno puede marcar una diferencia importante; sin embargo, ese trato debe acompañarse de medicamentos disponibles, diagnósticos oportunos y acceso efectivo a especialistas.

Por eso, los testimonios no permiten afirmar que todos los servicios funcionan bien ni que todas las unidades enfrentan las mismas carencias. Lo que muestran es una institución con realidades distintas, en la que las experiencias positivas conviven con problemas que siguen pendientes de solución.

El reto del IMSS es lograr que la atención de calidad no dependa de la unidad, del día o de la disponibilidad de un medicamento. Los avances deben reflejarse en resultados concretos para los pacientes, mientras que las fallas necesitan identificarse y atenderse sin minimizar las consecuencias que tienen para las familias.

El recorrido de Zeltzin Juárez dejó una conclusión: escuchar a los derechohabientes implica reconocer tanto a quienes agradecen los servicios recibidos como a quienes siguen esperando una medicina, una consulta o una respuesta. Ambas experiencias forman parte de la realidad del instituto y deben tomarse en cuenta para evaluar sus servicios y mejorar la atención.