El Gobierno de México llevará ante las autoridades judiciales de Texas la muerte de un connacional detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en medio de una serie de fallecimientos que ha intensificado las reclamaciones diplomáticas de la administración de Claudia Sheinbaum a Washington.
La presidenta anunció este lunes que se presentará una denuncia en Estados Unidos para exigir que el caso sea investigado. Durante su conferencia en Palacio Nacional, explicó que el mexicano había sido detenido en junio y que sus familiares reportaron que padecía diabetes e hipertensión, además de expresar dudas sobre el acceso que tuvo a sus medicamentos.
El caso ocurrió en el centro de procesamiento Río Grande, en Laredo, Texas. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que solicitará a las autoridades estadounidenses esclarecer las circunstancias del fallecimiento y determinar si hubo responsabilidades.
La Cancillería también buscará que los familiares cuenten con asistencia legal y que los representantes consulares mexicanos puedan ingresar a los centros de detención para dar seguimiento a las condiciones en las que permanecen sus connacionales.
Dieciocho mexicanos han muerto desde enero de 2025
El fallecimiento se suma a una cifra que preocupa al Gobierno mexicano: 18 connacionales muertos bajo custodia migratoria o durante operativos desde el 20 de enero de 2025.
La reiteración de estos casos ha llevado a México a combinar las gestiones diplomáticas con acciones legales. La SRE anunció que enviará una denuncia al fiscal del condado de Webb, donde se encuentra Laredo, y que mantendrá las reclamaciones ante el Departamento de Estado estadounidense.
Por ahora, las autoridades no han determinado la causa de la muerte del mexicano. La investigación deberá establecer qué ocurrió durante su detención y si recibió la atención médica que requería.
Sheinbaum sostuvo que su gobierno reforzará la protección de los mexicanos en el extranjero y reiteró su rechazo al racismo. La exigencia de México es que se esclarezcan los fallecimientos y se garantice la integridad de quienes permanecen en instalaciones migratorias estadounidenses.
















