La información falsa también puede quedar expuesta por sus propios protagonistas. La presidenta Claudia Sheinbaum retomó el desmentido de Christopher Landau, exembajador de Estados Unidos en México, a un reportaje de Jorge Fernández Menéndez sobre una presunta filtración en el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en 2020, y lanzó una crítica contra quienes, afirmó, convierten la política en terreno fértil para la desinformación.
Durante la mañanera de este jueves, Sheinbaum citó la respuesta de Landau, quien aseguró que nunca había escuchado sobre el asunto durante su gestión diplomática, que jamás lo planteó al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y que el supuesto caso tampoco tuvo relación con su salida de México.
“Es absolutamente falso, inventado”, señaló el exembajador en el mensaje que la mandataria presentó ante los medios.
A partir de este episodio, Sheinbaum cuestionó a los comentaristas que difunden versiones sin sustento y calificó estas prácticas como “periodismo de ficción” y “chisme periodístico”. También criticó a quienes, desde espacios mediáticos, presentan acusaciones que terminan siendo contradichas por las propias personas involucradas.
La presidenta sostuvo que este tipo de publicaciones forman parte de una narrativa de sectores que buscan desacreditar a su movimiento, aunque insistió en que su gobierno mantiene el diálogo con distintos actores políticos, empresariales y sociales sin renunciar a su proyecto.
El episodio reavivó la discusión sobre la responsabilidad de los medios al difundir información relacionada con asuntos de seguridad e inteligencia, donde las versiones publicadas pueden tener implicaciones políticas y diplomáticas.















