México logró mantener el suministro de gas natural pese a la advertencia de Estados Unidos de reducir en una quinta parte el volumen que envía al país a través de los gasoductos nacionales, aseguró el director general del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), Cuitláhuac García Jiménez.
“Hay gas”, afirmó el funcionario al explicar que la reducción anunciada la semana pasada representaba un escenario complicado para el país, debido a la importancia que tiene el gas natural importado en el consumo nacional.
García Jiménez señaló que el recorte “era un golpe fuerte”; sin embargo, destacó que la coordinación entre las instituciones involucradas permitió hacer frente a la situación y mantener el abasto.
Hasta tres días ante un corte
El titular de Cenagas reconoció uno de los principales puntos vulnerables del sistema energético mexicano: la falta de grandes reservas de gas natural. No obstante, explicó que existen mecanismos operativos que permitirían contar con cierto margen de maniobra ante una interrupción de las importaciones.
“No tenemos almacenamiento, pero a través de estrategias, podríamos tener hasta tres días, si hubiere algún corte de gas natural de importación”, afirmó García Jiménez.
La declaración ocurre mientras México busca fortalecer su seguridad energética y reducir los riesgos asociados a una eventual interrupción del suministro proveniente de Estados Unidos, país del que procede buena parte del gas natural que utiliza México.
El gas natural es particularmente relevante para el sistema eléctrico nacional, ya que numerosas centrales de generación utilizan este combustible para producir electricidad. Por ello, una interrupción prolongada del suministro podría tener efectos tanto en la industria como en la generación eléctrica.
Por ahora, Cenagas sostiene que el sistema cuenta con gas suficiente y que las medidas de coordinación permitieron enfrentar la reducción anunciada por Estados Unidos sin que se interrumpiera el suministro nacional.














