La partería está intentando recuperar un lugar que durante décadas perdió frente al modelo hospitalario. En San Miguel de Allende, Guanajuato, el Centro de Excelencia en Partería y Bienestar ya registra tres nacimientos, informó Alejandro Svarch.
El proyecto forma parte de la incorporación de la partería al sistema público de salud y busca que las mujeres con embarazos de bajo riesgo puedan recibir atención durante el embarazo, parto y puerperio mediante este modelo, con respaldo médico en caso de que se presente alguna complicación.
El cambio comenzó a tomar forma legal con la NOM-020-SSA-2025, que reconoce dentro del Sistema Nacional de Salud tanto la partería profesional como la partería tradicional y establece criterios para su participación en la atención materna y neonatal.
Pero en San Miguel de Allende la historia no comenzó con la nueva norma.
Desde la década de los noventa, la organización CASA desarrolló en esta localidad un modelo de atención basado en la partería. En 1994 abrió una clínica de maternidad y en 1997 creó una escuela de partería profesional con reconocimiento oficial.
Durante años, ese proyecto atendió a miles de mujeres. La clínica llegó a registrar más de 11 mil nacimientos, mientras que su escuela formó a parteras profesionales que posteriormente llevaron este modelo a otras regiones.
En septiembre de 2025, las instalaciones de la clínica fueron transferidas al IMSS-Bienestar para convertirse en el actual Centro de Excelencia en Partería y Bienestar.
Así, los tres nacimientos reportados por Svarch no representan el inicio de la partería en San Miguel de Allende, sino el comienzo de una nueva etapa: la incorporación de una práctica con décadas de experiencia local a los servicios públicos de salud.
El reto ahora será que este modelo pueda extenderse a otras regiones y que la partería profesional y tradicional logren trabajar de manera coordinada con el personal médico, particularmente cuando un embarazo deje de ser de bajo riesgo.













