Son 56 mil 444 hectáreas de bosque mesófilo, que alberga más de mil 510 especies de flora y fauna de un corredor biológico que conecta la Sierra de Manantlán y El Cuale, en la región sureste de la entidad
Para proteger los recursos hídricos, la biodiversidad y los ecosistemas del estado, el Gobierno de Jalisco declaró la Sierra de Cacoma como Área Estatal de Protección Hidrológica, con una superficie de 56 mil 444.62 hectáreas.
El decreto se publicó el sábado 3 de octubre en el Periódico Oficial del Estado de Jalisco, y comprende el territorio de los municipios de Villa Purificación, Tomatlán, Casimiro Castillo, Autlán de Navarro, Ayutla y Cuautla.
La declaratoria es resultado del trabajo coordinado entre la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (SEMADET), la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP). Así como con la Junta Intermunicipal de Medio Ambiente de la Costa Sur (JICOSUR), la Junta Intermunicipal de Medio Ambiente para la Gestión Integral de la Cuenca Baja del Río Ayuquila (JIRA), Pronatura México, Rainforest Trust.
El proceso contó con la participación de comunidades ejidales, habitantes, pequeños propietarios y posesionarios de predios dentro del área natural protegida. Realizaron del 1 de abril al 14 de junio, 20 talleres de consulta pública con la participación de 451 personas.
En el área se encuentran 11 ejidos, representan alrededor de 70 por ciento de su superficie, lo que destaca la importancia de la participación comunitaria.
La Sierra de Cacoma alberga más de mil 510 especies de flora y fauna, entre ellas el jaguar, águila real, ajolote, ocelote y tigrillo. Además, tiene más de 14 mil hectáreas de bosque mesófilo de montaña, uno de los ecosistemas de mayor relevancia para la conservación de la biodiversidad a nivel nacional y global.
Su importancia hidrológica radica en la captación de humedad proveniente del Pacífico, la infiltración de agua y la recarga de mantos freáticos, procesos que contribuyen al abastecimiento de las comunidades de la costa sur de Jalisco y a la prevención de riesgos asociados con lluvias extremas. Su función hidrológica beneficia de forma indirecta a más de 140 mil habitantes de la región.
Con la declaratoria, Jalisco fortalece la conservación de la biodiversidad, la protección de recursos hídricos clave, la captura de carbono y las oportunidades de aprovechamiento sustentable, en beneficio de las comunidades y las futuras generaciones.
















