Elementos de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) aprehendieron a Miguel Ángel Solano Ruiz, alias “El Capitán Sol” o “Mike”, considerado por las autoridades como uno de los principales responsables del tráfico ilegal de hidrocarburos por vía marítima. La detención se llevó a cabo en el fraccionamiento Villa Verona, en Zapopan, Jalisco, durante un operativo conjunto con la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
Tras su captura, Solano Ruiz fue trasladado bajo fuerte resguardo naval al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 1, conocido como “El Altiplano”, donde quedará a disposición de un juez de control. En las próximas horas se realizará la audiencia inicial en la que el Ministerio Público federal formalizará las imputaciones en su contra. Fuentes del Gabinete de Seguridad indicaron que también será puesto a disposición de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (Femdo) en la Ciudad de México.
De acuerdo con la Semar, la captura fue resultado de aproximadamente 300 días de labores de inteligencia, análisis técnico y coordinación interinstitucional. Estas investigaciones permitieron identificar domicilios en el país y rastrear movimientos financieros y personales en Francia, Grecia, Mónaco y España. La noche del 1 de octubre, personal naval y elementos de la Policía Federal Ministerial (PFM) ejecutaron una orden de cateo en el inmueble donde fue localizado.
Solano Ruiz, quien alcanzó el grado de capitán de corbeta en situación de retiro, contaba con una orden de aprehensión por su probable participación en delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos. Según las investigaciones de la FGR, era el operador más relevante de una red de contrabando de combustible proveniente de Estados Unidos, presuntamente dirigida por los hermanos Fernando y Roberto Farías Laguna, altos mandos de la Semar y sobrinos políticos del exsecretario de Marina, el almirante José Rafael Ojeda Durán.
Un testigo colaborador identificado como “Santo” declaró ante la FGR que Solano Ruiz, junto con su amigo el capitán Clímaco Aldape Utrera, fungía como enlace entre los titulares de las aduanas y gestionaba, con el visto bueno de los hermanos Farías, los cambios de personal involucrado en la red de corrupción. El testimonio también señala que el detenido adquirió cuatro inmuebles con valores de entre uno y más de tres millones de pesos, sumando un patrimonio superior a los 9 millones de pesos.
La orden de aprehensión indica que los hermanos Farías Laguna tejieron una estructura compleja de servidores públicos que operaban como colaboradores en actos de corrupción, consolidando un control sistemático sobre áreas estratégicas de la administración pública federal, por lo que se les investiga por tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito. Para las autoridades, “El Capitán Sol” era el último integrante de la organización que faltaba por detener.














