La polémica por la reforma de nacionalidad única llevó a Claudia Sheinbaum a endurecer el tono contra sus detractores. La presidenta sostuvo que los mexicanos pueden tener otras nacionalidades, pero marcó una diferencia cuando se trata de quienes buscan ocupar la Presidencia: “el presidente de México tiene que responder a una sola bandera”.
Sheinbaum explicó que un mexicano nacido en el país que posteriormente adquirió la ciudadanía estadounidense puede conservarla, pero si decide competir por la Presidencia tendría que renunciar a esa segunda nacionalidad.
Para la mandataria, esa condición no representa una restricción para los mexicanos que viven en Estados Unidos ni para quienes cuentan con doble nacionalidad, sino una regla específica para quienes pretendan llegar al máximo cargo del país.
La discusión incluso alcanzó a Jasmine María Bugarín, coordinadora de Morena en Nayarit, quien cuenta con doble nacionalidad. De acuerdo con la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, Bugarín renunciará a su ciudadanía estadounidense.
Al ser cuestionada sobre su situación, Sheinbaum advirtió que, si la reforma se aprueba y entra en vigor, Bugarín tendría que dejar la coordinación en caso de conservar la otra nacionalidad.
Tendría que renunciar a esa coordinación (…) si se aprueba esta reforma, entraría en vigor de manera inmediata”, señaló.
En medio de las críticas que ha generado la propuesta, la presidenta también calificó de “hipócritas” a sus detractores y consideró que parte de la polémica podría estar siendo impulsada con el propósito de desacreditarla ante los mexicanos que viven en Estados Unidos.
Así, Sheinbaum defendió una idea central: la doble nacionalidad puede mantenerse como un derecho ciudadano, pero quien aspire a la Presidencia tendría que elegir la nacionalidad mexicana.













