“No hay que usar la palabra prohibir como tal”, respondió la presidenta Claudia Sheinbaum a la pregunta de Zeltzin Juárez, directora de comunicación de Noticias de Frente, durante la conferencia de este lunes, al hablar sobre la regulación del uso de celulares y pantallas en las escuelas.
Sheinbaum explicó que la medida busca fortalecer los mecanismos pedagógicos dentro de los planteles y evitar que el uso de estos dispositivos limite los procesos de aprendizaje y desarrollo cognitivo de estudiantes de primaria y secundaria.
La presidenta señaló que la decisión cuenta con el respaldo de las autoridades educativas de las 32 entidades federativas, en coordinación con la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Al explicar el sentido de la medida, planteó que el objetivo no es sacar la tecnología de la vida de niñas, niños y adolescentes, sino establecer límites dentro del aula para favorecer otras formas de aprendizaje.
Recuperar habilidades fuera de la pantalla
Sheinbaum puso como ejemplo la escritura a mano y la lectura. Explicó que escribir permite desarrollar habilidades psicomotoras, mientras que leer un libro favorece capacidades que, de acuerdo con lo expuesto durante la conferencia, no se desarrollan de la misma manera mediante una pantalla.
También se refirió al uso de plataformas relacionadas con redes sociales y al riesgo de que generen patrones de consumo excesivo entre niñas, niños y adolescentes.
La presidenta subrayó que esto no significa considerar inútiles las herramientas digitales. Reconoció que tanto las pantallas como la inteligencia artificial pueden tener aplicaciones útiles, pero sostuvo que el salón de clases debe privilegiar el proceso educativo.
“Eso no quiere decir que la inteligencia artificial o las pantallas no sean útiles, pero en el salón de clase no”, afirmó.
Ante la pregunta de Zeltzin Juárez sobre el papel de madres y padres de familia, Sheinbaum señaló que fuera del aula corresponderá a las familias revisar y acompañar el uso que sus hijas e hijos hagan de celulares y pantallas.
La discusión sobre los dispositivos digitales en las escuelas forma parte de un proceso impulsado por la SEP para establecer criterios comunes en el país, con participación de autoridades educativas estatales.















