El desfile del 16 de septiembre empieza mucho antes de que suenen las marchas y las calles del Centro Histórico se llenen de mexicanos. En los ensayos, cada paso se repite hasta perfeccionarlo; los caballos también tienen su propia rutina y, entre vehículos y formaciones, este año también habrá una muestra de lo que puede hacer el ingenio mexicano.
En esta segunda parte de su recorrido, Zeltzin Juárez, directora de Comunicación de Noticias de Frente, siguió de cerca los preparativos y conversó con algunos de los protagonistas que estarán presentes el próximo 16 de septiembre.
Y entre las novedades que encontró está uno de los desarrollos tecnológicos que formarán parte del desfile: el SARAF Balam II, un sistema desarrollado por la Industria Militar mexicana.
SARAF Balam II: tecnología desarrollada en México
El teniente coronel Noé Gómez Gutiérrez explicó a Zeltzin cómo funciona este sistema, que combina tecnología mecatrónica y software para permitir el accionamiento remoto de armas de fuego.
La clave está en que el operador puede manejar el sistema desde el interior de un vehículo blindado, protegido por el propio blindaje. Esto permite realizar disparos de manera rápida y segura, sin que el personal tenga que salir del vehículo.
El Balam II puede emplear armamento de 12.7 milímetros y lanzagranadas de 40 milímetros, mientras que el sistema también cuenta con capacidades de observación diurna y térmica.
Pero quizá lo más relevante para este desfile está en su origen: es un desarrollo 100% nacional.
El teniente coronel Gómez explicó que estos sistemas nacen a partir de las necesidades de las propias tropas y representan una apuesta por la autonomía tecnológica de México: desde el diseño y las especificaciones hasta su fabricación y mantenimiento.
El SARAF Balam II forma parte de una familia de sistemas desarrollados para vehículos blindados y destinados a fortalecer las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas.
Este 16 de septiembre, esa tecnología también estará frente a los ojos del público.
Un sueño que llegará a caballo
Pero detrás de la tecnología también están las historias de quienes hacen posible el desfile.
Durante este mismo recorrido, Zeltzin conversó con la soldado Casas, integrante de la Guardia Nacional, quien participará por primera vez y cumplirá uno de sus sueños: marchar a caballo.
Su compañera será Diana Segunda, una yegua de aproximadamente seis años.
La preparación comienza desde las cinco de la mañana. Hay que limpiar a los animales, preparar las monturas, entrenar y trabajar en cada detalle. Para el desfile también se realiza un arreglo especial, con trenzas y otros elementos que requieren tiempo y cuidado.
Casas ya conoce lo que significa trabajar con grandes concentraciones de personas. Durante el Mundial participó en labores de seguridad en Guadalajara, donde la presencia de los elementos y sus caballos también generó cercanía con los aficionados.
Ahora espera vivir una experiencia distinta: avanzar frente a miles de mexicanos durante la celebración de Independencia.
La soldado también habló con Zeltzin sobre la participación de las mujeres dentro de la Guardia Nacional y señaló que realizan las mismas actividades que sus compañeros, sin distinción.
Todo listo para el 16 de septiembre
Mientras los últimos ensayos continúan, también queda claro el tamaño del despliegue que llegará al Zócalo.
Participarán:
- 15 mil 458 integrantes del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional,
- 224 elementos del Servicio Militar Nacional,
- 100 charros,
- 29 civiles y
- 38 niñas y niños
Además, el desfile contará con 536 vehículos terrestres, 46 motocicletas, 106 aeronaves, 45 drones, 16 embarcaciones y 424 caballos.
También participarán 142 perros, 27 cachorros y 26 águilas.
Todo esto requiere semanas de preparación. Incluso después de la revista general realizada el 9 de septiembre, los ensayos continuaron para corregir detalles y llegar al desfile con cada movimiento perfectamente coordinado.
Y eso es precisamente lo que Zeltzin Juárez pudo mostrar desde los ensayos: que detrás de los minutos que veremos el 16 de septiembre hay mucho más que una formación militar.
Hay tecnología desarrollada en México, caballos preparados desde el amanecer, historias de quienes cumplen un sueño y miles de personas trabajando para que, cuando suene la marcha y comiencen a avanzar por el Zócalo, todo parezca suceder con absoluta precisión.
Porque un desfile no empieza cuando suena la marcha. Empieza mucho antes.



































