El Gobierno de México decidió no participar en la Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político de Extrema Izquierda, organizada en Washington por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al considerar que el encuentro no respondía a una agenda de combate al crimen organizado, sino a una estrategia de carácter político.
Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la Secretaría de Relaciones Exteriores recibió la invitación oficial, pero explicó que, tras analizar el objetivo del foro, se determinó que no era conveniente asistir.
“Sí hubo una invitación a la Secretaría de Relaciones Exteriores y, dado que era un tema desde nuestra perspectiva más político que un asunto realmente relacionado con el combate a los grupos delincuenciales u otros temas de seguridad, consideramos que era mejor no asistir”, declaró.
La mandataria puntualizó que México sí participa en reuniones internacionales cuando existe una agenda clara de colaboración en materia de seguridad, combate al crimen organizado o coordinación bilateral, incluso como observador; sin embargo, sostuvo que el nombre y el enfoque de esta cumbre no hacían prudente la presencia del país.
La reunión fue encabezada por Marco Rubio y reunió a representantes de más de 60 países para discutir acciones frente a lo que la administración del presidente Donald Trump ha denominado el resurgimiento del “terrorismo político de extrema izquierda”. Durante el encuentro, Rubio llamó a reforzar la cooperación internacional y anunció nuevas restricciones de visas para personas vinculadas con organizaciones señaladas por Washington como responsables de violencia política.
La ausencia de México marca distancia respecto al enfoque de este foro y refleja la postura del Gobierno federal de participar únicamente en mecanismos internacionales que privilegien la cooperación en seguridad y el combate a la delincuencia, evitando involucrarse en encuentros con un componente ideológico o partidista.

















