Rodeado por fuerzas especiales y con pocas posibilidades de escapar, Rubén Oseguera Cervantes tuvo la oportunidad de rendirse. Sin embargo, según reveló el secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla Trejo, el líder del CJNG respondió con disparos, lo que desató un enfrentamiento armado en Jalisco.
El titular de la Secretaría de la Defensa Nacional dio a conocer nuevos detalles del operativo en el que fue abatido Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, durante una operación militar realizada el pasado 22 de febrero en el municipio de Tapalpa.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum desde Palacio Nacional, el titular de Defensa explicó que el objetivo del operativo era capturar con vida al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación; sin embargo, la situación escaló cuando el criminal abrió fuego contra los elementos militares.
Trevilla Trejo detalló que el operativo se desarrolló en dos fases. La primera ocurrió en unas cabañas, donde se registró un enfrentamiento inicial en el que murieron un oficial y un elemento de tropa.
Posteriormente, en una zona boscosa, fuerzas especiales localizaron a Oseguera Cervantes junto a dos escoltas. Los militares lograron rodearlo y le ordenaron rendirse; no obstante, el líder criminal respondió con disparos.
“Fallece otro oficial y el resto del personal, en defensa de su vida, tuvo que hacer uso de su armamento”, explicó el secretario.
En el operativo participaron dos equipos de fuerzas especiales, integrados por aproximadamente 13 o 14 elementos, quienes finalmente neutralizaron al objetivo.
Tras el enfrentamiento, el personal militar brindó primeros auxilios a los heridos, incluido Oseguera Cervantes y sus escoltas, y solicitó de inmediato una ambulancia aérea para su traslado.
El titular de Defensa subrayó que todas las acciones se realizaron conforme a la Ley Nacional de Uso Racional de la Fuerza, la cual establece que los militares solo pueden utilizar su armamento cuando su vida o la de sus compañeros se encuentra en peligro.
Además, indicó que la Fiscalía General de la República realizó la necropsia y los peritajes correspondientes para confirmar que el operativo se llevó a cabo conforme a la ley.
Trevilla Trejo insistió en que la intención era detenerlo con vida, pero reconoció que, por el armamento que portaba y su historial criminal, era poco probable que se entregara.
“Si está muriendo nuestra gente, ellos tienen todo el derecho de utilizar las armas para defenderse”, afirmó.















