Fue el abogado silencioso que sostuvo a los Corleone en The Godfather, el teniente coronel obsesionado con el napalm en Apocalypse Now y uno de los actores más versátiles de Hollywood durante más de seis décadas. El actor estadounidense Robert Duvall falleció a los 95 años.
Originario de San Diego, California, e hijo de un oficial de carrera de la Marina, Duvall construyó una filmografía sólida y diversa, en la que encarnó desde vaqueros hasta militares y figuras de poder. Estudió en Principia College, en Illinois, y sirvió en el ejército durante la Guerra de Corea antes de decidirse por la actuación.
Ya en Nueva York, se formó con el reconocido maestro Sanford Meisner y compartió departamento con un joven Dustin Hoffman, además de mantener cercanía con Gene Hackman, quienes también se convertirían en figuras clave del cine estadounidense.
Su primer papel relevante en la pantalla grande llegó en 1962 con To Kill a Mockingbird, donde interpretó al enigmático Arthur “Boo” Radley. Aunque su aparición fue breve, el personaje resultó fundamental en la trama y dejó una huella duradera en su carrera; años después, incluso nombró “Boo” a uno de sus perros.
El gran impulso llegó con su interpretación de Tom Hagen en The Godfather, el abogado y consejero de la familia Corleone, papel que lo posicionó en la élite de Hollywood. A partir de entonces trabajó de manera constante, destacando como ejecutivo televisivo en Network y como protagonista de la miniserie Lonesome Dove, que reforzó su prestigio en televisión.
De acuerdo con un comunicado difundido por su agencia de relaciones públicas en nombre de su esposa, Luciana, el intérprete murió “en paz” el domingo en su residencia de Middleburg, Virginia, sin que se revelaran las causas. Tampoco se realizará un servicio formal. En su lugar, la familia invitó a honrar su memoria “viendo una gran película, contando una buena historia alrededor de una mesa con amigos o dando un paseo por el campo para apreciar la belleza del mundo”.
Además de actuar, Duvall desarrolló una faceta como realizador. Escribió, dirigió y coprotagonizó The Apostle, centrada en un predicador atormentado, trabajo que le valió una nueva nominación al Oscar como actor. Posteriormente dirigió Assassination Tango y Wild Horses, ampliando su legado también detrás de cámaras.
Con una carrera que atravesó generaciones y géneros, Robert Duvall deja una huella profunda en la historia del cine, marcada por personajes complejos, sobrios y memorables.















