El Gobierno federal mantiene una estrategia de atención directa a la población en Michoacán mediante visitas casa por casa, con el objetivo de llegar a todos los domicilios y explicar el plan integral que se implementa de manera coordinada entre autoridades, informó la Secretaría de Bienestar.
De acuerdo con la dependencia, hasta el momento se han visitado 778 mil viviendas con el apoyo de servidores públicos y Servidores de la Nación, lo que ha permitido identificar necesidades prioritarias y canalizar apoyos sociales tanto en zonas urbanas como rurales.
La secretaria de Bienestar destacó que los Programas del Bienestar continúan y se fortalecen en la entidad, entre ellos Adultos Mayores, Mujeres Bienestar, Sembrando Vida, Salud Casa por Casa y Estufas de Leña, orientados a mejorar las condiciones de vida de la población más vulnerable.
Actualmente, 1 millón 70 mil personas son derechohabientes de estos programas en Michoacán, con una inversión total de 30 mil 270 millones de pesos, cifra que representa uno de los mayores esfuerzos sociales en la historia reciente del estado.
En el marco de la estrategia federal para reducir la violencia desde un enfoque social y preventivo, la subsecretaria Rocío Bárcena informó avances del Eje de Atención a las Causas, entre los que destacan la realización de más de 3 mil mesas de paz estatales y regionales, de las cuales surgieron 429 acuerdos entre autoridades y comunidades para atender problemáticas locales.
Asimismo, señaló que más de 59 mil personas han participado en las Jornadas por la Paz, acciones enfocadas en fortalecer el tejido social y prevenir la violencia en distintas regiones del estado.
Como parte de estas acciones, y en coordinación con diversas instituciones, se llevó a cabo el Tianguis del Bienestar en varios municipios, donde se entregaron más de 391 mil artículos nuevos incautados en Aduanas, beneficiando a miles de familias.
Finalmente, con el respaldo de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Iglesia Católica, se instaló el programa “Sí al desarme, sí a la paz”, que permite a la población canjear armas de fuego por dinero, con el propósito de reducir riesgos y prevenir hechos de violencia en los hogares.