La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que su administración seguirá trabajando para cuidar a la población de Sinaloa, entidad que, de acuerdo con cifras oficiales, ha registrado una disminución en el número de homicidios durante los últimos meses.
Al referirse a la violencia en el estado, explicó que ésta se detonó por la división interna de un grupo delincuencial, originada tras la entrega de 11 de sus líderes a Estados Unidos, lo que provocó una pugna interna. Ante este escenario, subrayó que la prioridad del gobierno federal es evitar afectaciones a la población civil.
Sheinbaum reiteró que la estrategia de seguridad no contempla el enfrentamiento militar, al señalar que ese modelo ya fue aplicado en el país entre 2006 y 2012, lo que generó mayores niveles de violencia. En cambio, destacó que la política actual se basa en detenciones dentro del marco de la ley, sustentadas en carpetas de investigación, así como en la atención a las causas que originan la violencia, particularmente para evitar que jóvenes se integren a grupos delictivos.
En este contexto, informó que el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, se encuentra en Sinaloa para revisar y reforzar la estrategia de seguridad en la entidad. Añadió que se ha logrado disminuir la producción de drogas mediante el desmantelamiento de numerosos laboratorios clandestinos.
Asimismo, la mandataria insistió en la necesidad de corresponsabilidad por parte de Estados Unidos para atender la violencia asociada al tráfico de drogas. Señaló que, así como México trabaja para impedir el ingreso de fentanilo a territorio estadounidense, es indispensable que ese país controle el tráfico ilegal de armas hacia México.
Sheinbaum destacó que al menos el 75 por ciento de las armas de alto poder aseguradas en México provienen de Estados Unidos de manera ilegal, por lo que reiteró que detener la violencia es la prioridad número uno de su gobierno y que se mantendrán los esfuerzos para proteger a la población sinaloense.