La represión avanza en Estados Unidos. El ex conductor de CNN, Don Lemon, y otros tres manifestantes fueron arrestados y acusados penalmente por su participación en una protesta el pasado 18 de enero en la iglesia Cities Church de St. Paul, Minnesota, donde un pastor es también funcionario de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La protesta, que interrumpió un servicio religioso con consignas como “fuera ICE”, fue cubierta por Lemon y la periodista independiente Georgia Fort, quienes insisten en que solo ejercían el periodismo.
Los arrestos se produjeron después de que un juez federal rechazara inicialmente los cargos contra Lemon y otros por falta de pruebas, y de que un tribunal de apelaciones negara una solicitud del Departamento de Justicia para reactivar las órdenes de arresto. Finalmente, una acusación formal emitida por un gran jurado federal permitió proceder con las detenciones.
Los cargos presentados —conspiración para privar de derechos e interferencia con la libertad religiosa— han sido calificados por los defensores como un ataque sin precedentes a la Primera Enmienda. “Este intento transparente de distraer la atención de las múltiples crisis que enfrenta esta administración no prosperará”, declaró Abbe Lowell, abogado de Lemon.
Mientras tanto, Georgia Fort afirmó en un video antes de su arresto: “Todo esto se debe a que filmé una protesta como miembro de los medios”. Los casos ocurren en un clima de alta tensión en Minnesota, tras los tiroteos mortales de dos manifestantes por parte de agentes federales en enero, y en medio de una escalada de la ofensiva migratoria federal en el estado.