La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo expresó su confianza en que el liderazgo de Ernestina Godoy, recientemente incorporada a la Fiscalía General de la República (FGR), contribuya al esclarecimiento del feminicidio de Liliana Rivera Garza y al fortalecimiento de la investigación de otros casos de violencia contra las mujeres.
Si bien recordó que los feminicidios se persiguen legalmente desde las fiscalías estatales y no directamente desde la FGR, Sheinbaum subrayó que el papel de Godoy puede ser determinante para marcar una línea clara de actuación. Destacó que su experiencia previa en la Fiscalía de la Ciudad de México puede ayudar a corregir prácticas que históricamente han derivado en impunidad.
La mandataria fue enfática al señalar que no debe haber impunidad en ningún delito, pero especialmente en los feminicidios, donde en el pasado algunas fiscalías optaron por criminalizar o desacreditar a las víctimas. Recordó casos en los que muertes violentas de mujeres fueron minimizadas o atribuidas a suicidios, consumo de alcohol u otras causas sin una investigación con perspectiva de género.
Sheinbaum reiteró que toda muerte violenta de una mujer debe abrirse inicialmente como una carpeta de investigación por feminicidio, y solo en el transcurso de las indagatorias, si se demuestra que no hubo violencia de género, el delito puede reclasificarse. Explicó que el feminicidio se define como el homicidio de una mujer por el hecho de ser mujer, derivado de violencia de género.
También subrayó que, de acuerdo con las estadísticas, en la mayoría de los casos el agresor suele ser alguien cercano a la víctima, como parejas, exparejas o familiares, por lo que cuando existen antecedentes de violencia estas líneas de investigación deben explorarse de manera prioritaria.
Finalmente, la presidenta consideró que sería positivo que la Fiscalía General de la República oriente y acompañe el caso de Liliana Rivera Garza, en coordinación con las autoridades estatales, y confió en que el liderazgo de Ernestina Godoy ayude a avanzar en la erradicación de la impunidad en los feminicidios.