La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que el sector energético nacional atraviesa un proceso de fortalecimiento sin precedentes, resultado de una coordinación permanente entre las principales dependencias y empresas del Estado, particularmente Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Durante su intervención, Sheinbaum explicó que existe un equipo de trabajo amplio y permanente encabezado por la Secretaría de Energía, a cargo de Luz Elena González; la directora general de la CFE, Emilia Calleja; el director de Pemex, Víctor Rodríguez; y la Secretaría de Hacienda. Detalló que estas instancias se reúnen semanalmente, al menos dos horas cada martes, para analizar la situación del sector energético y definir estrategias para su fortalecimiento.
La mandataria destacó que, pese a los retos financieros enfrentados este año —como vencimientos de intereses que requirieron una intervención extraordinaria de Hacienda—, Pemex cerrará el año “muy bien”. Subrayó que se están cumpliendo los pagos a proveedores, así como los compromisos financieros nacionales e internacionales, bajo un plan estricto y claro de avance para la empresa productiva del Estado.
En materia de producción petrolera, Sheinbaum recordó que las leyes actuales definen con claridad los esquemas de contratación. Señaló que existen contratos desarrollados directamente por Pemex y otros de carácter mixto, donde participa la iniciativa privada junto con la empresa estatal, bajo reglas distintas a las aplicadas durante los gobiernos neoliberales. En estos esquemas, explicó, se pagan los llamados “derechos del bienestar” y se garantiza que Pemex resulte beneficiado.
La presidenta reconoció el trabajo de los trabajadores petroleros, a quienes calificó como “extraordinarios”, y destacó que se están incorporando a áreas donde antes no participaban, fortaleciendo así las capacidades internas de la empresa.
Finalmente, Sheinbaum enfatizó que la solución a los problemas históricos del sector energético no era la privatización, sino el fortalecimiento de las empresas públicas. Afirmó que las nuevas leyes permiten este impulso, al tiempo que mantienen espacios para la participación mixta, prevista desde hace décadas en la Constitución, como una vía para avanzar en la soberanía energética del país.















