Desde el 16 de octubre, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) mantiene un operativo especial en comunidades de 26 municipios golpeados por las intensas lluvias de las últimas semanas, con el objetivo de prevenir abusos en los costos de artículos de primera necesidad y garantizar que la población afectada tenga acceso a precios justos.
El procurador federal del consumidor, Iván Escalante, informó que, por instrucciones de la presidenta, brigadas de la Profeco han recorrido zonas vulnerables para vigilar precios, asesorar a familias damnificadas y exhibir de manera visible los costos reales de los productos.
En los últimos días, se reforzó la presencia en siete municipios de Veracruz: Poza Rica, Álamo, Tuxpan, Coatzintla, Papantla, Pueblo Viejo y Tampico Alto, donde se mantienen ocho brigadas operativas.
Hasta el momento, han sido revisados 240 establecimientos, principalmente tiendas de abarrotes, expendios, supermercados y pequeños comercios. Además, se han colocado más de 700 preciadores, las cartulinas oficiales con los precios visibles, para que los consumidores puedan saber de inmediato cuánto cuesta cada artículo sin riesgo de engaño.
Escalante subrayó que se están monitoreando 26 productos prioritarios, entre ellos tortilla de maíz, pan empacado, agua embotellada, huevo, leche en polvo, pollo y pañales desechables. El seguimiento se realiza con la misma metodología del programa “¿Quién es quién en los precios?”, lo que permite identificar variaciones inusuales.
El procurador destacó que no se han detectado incrementos generalizados, y que los movimientos observados se mantienen dentro de los rangos habituales, descartando, por ahora, prácticas especulativas o aumentos injustificados derivados de la emergencia.
finalmente recordó a la población que si detecta algún comercio que eleve de manera injustificada los precios en zonas afectadas, puede reportarlo al Teléfono del Consumidor o por redes sociales oficiales, donde personal de la institución acudirá a realizar la verificación correspondiente.
“La prioridad es proteger el bolsillo de las familias en un momento de vulnerabilidad y garantizar que nadie aproveche la contingencia para encarecer productos básicos”, señaló Escalante.